Derecho de toda persona a no sufrir discriminación: Elizabeth Mateos

Ciudad de México a 02 de Marzo (AMPRYT/CÍRCULO DIGITAL).-Hoy más que nunca la desigualdad y el trato diferenciado hacia el otro se vuelve una constante en el mundo, requerimos mayor unidad y cercanía entre las personas para lo que exhortamos a las autoridades a diseñar soluciones y medidas que erradiquen prácticas caducas que generan infelicidad y debilitamiento de la humanidad, recomendó Elizabeth Mateos.

En el marco del Día para la cero Discriminación, proclamada por ONUSIDA el 1 de diciembre de 2013 y celebrada desde el 1º de marzo de 2014, la presidenta del Comité de Asuntos Internacionales en la ALDF explicó que la discriminación se presenta en cualquier lugar, causa sufrimiento, angustia y depresión a quienes reciben este trato, además, los debilita y limita el acceso a la educación, a trabajos bien remunerados, al sector salud, entre otros.

El Día para la Cero Discriminación, es una conmemoración para recordar que nadie debe ser discriminado debido a su sexo, identidad de género, orientación sexual, raza, nacionalidad, capacidades diferentes, origen étnico, religión, lengua, condición médica o cualquier otro, informó.

La discriminación es la violación sistemática de los derechos humanos fundamentales que todas las personas deben disfrutar en pie de igualdad y debe darse en espacios de respeto de la dignidad humana, la autonomía, privacidad, confidencialidad, y garantizar la ausencia de coacción y abuso en igualdad de condiciones, subrayó Mateos Hernández.

La legisladora del PRD, aseguró que todas las personas pueden tomar medidas para hacer frente a la discriminación, una de ellas, es apoyar a quien ha recibido trato injusto y discriminatorio, además de sensibilizar a las sociedades y obtener los beneficios de la multidiversidad social, con el fin de lograr un mundo de interacción amable, cordial y de apoyo en situaciones difíciles.

Es urgente erradicar estas prácticas caducas, todos tenemos el derecho a la no discriminación, a recibir un trato digno, respetar la autonomía, privacidad y confidencialidad, y garantizar la igualdad de condiciones entre los seres humanos, finalizó Elizabeth Mateos.