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Inversión, políticas públicas y reglas claras en el mercado para revertir caída económica

Andrés Manuel López Obrador sigue sin entender que el fortalecimiento y crecimiento económico de México no solo es de saliva, sino de inversión, políticas económicas y leyes que den certidumbre a las inversiones nacionales internacionales.

El titular del ejecutivo ha señalado que el crecimiento de nuestra economía tendrá un crecimiento en forma de V, lo que de llevarse a cabo sería un resultado positivo para los mexicanos que seguimos observando que esta administración ha roto todos los record en tan solo dos años.

Antes de la pandemia, la economía mexicana había crecido únicamente 0.03 por ciento, lo que no garantizaba un crecimiento para este año más allá del 1 por ciento, algo difícil de explicar para la presente administración que había prometido crecimiento de 4 por ciento en su administración.

López Obrador y su gabinete económico aún no habían iniciado la estrategia para incrementar el crecimiento cuando vino la pandemia, que cayó “como anillo al dedo”, y les permitirá echarle la culpa de todos los tropiezos a el covid-19 y por supuesto a las administraciones anteriores.

Ahora el reto es mayor, nuestra economía cayó en 19 por ciento de manera anual en el mes de abril, con una caída en la Inversión Extranjera Directa, un desplome de nuestras exportaciones de productos no petroleros de hasta el 75 por ciento y una baja de 15 por ciento en la recaudación de impuestos.

Todo esto significa que el Estado mexicano, el gobierno federal, no tiene el suficiente capital para empujar el crecimiento económico y si a esto le sumamos que los recursos que obtiene, como 30 mil millones de pesos de impuestos que han pagado “las grandes empresas” un préstamo de mil millones de dólares del Banco Mundial están destinados para los programas sociales y los proyectos que mantiene esta administración, entonces el sector productivo del país, como industria, comercio, servicios y están condenados a desparecer dando un golpe no solo a la economía nacional sino a millones de familias que se quedaran sin empleo y sin ingresos.

El gobierno federal deberá replantear el uso de recursos para fortalecer la planta productiva, un sistema bancario, que empieza a mostrar signos de crisis, Banco Famsa es el primero que se declara en bancarrota, un sector industrial con más de 600 mil medianas empresas en peligro de extinción y un sector de comercio, servicios y turismo con la necesidad de promoción, de lo contrario, nuestra economía no repuntara en forma de V sino seguirá en picada como hasta ahora se ha mantenido.

Insistimos en estos momentos se necesita atraer inversiones, nacionales e internacionales, reestructurar cadenas productivas para realizar exportaciones, pero sobre todo dejar de lado declaraciones que en nada ayudan al fortalecimiento económico del país, estamos en el siglo 21, donde la globalización es el nombre del juego, pero con reglas claras sin cambios constantes u ocurrencias patrioteras, México tiene la capacidad de crecer y revertir el duro golpe de una crisis mundial donde las capacidades e ingenio de los presidentes llevaran recursos a sus naciones para el bienestar y felicidad de sus pobladores.

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