Tengo una muñeca vestida de azul

Opinión

POR LUCERITO DEL PILAR MARQUEZ

Tengo una muñeca vestida de azul, la llevé a la escuela y puede sufrir acoso y hostigamiento sexual por sus profesores; puede ser una de las 65 mil 807 víctimas de estos delitos, como lo señala la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (Endireh) 2016, realizado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, (INEGI).
Tengo una muñeca vestida de azul, la llevé a la escuela y puede ser víctima de violación como las 330 mil 629 mexicanas de 15 años o más que han sufrido una violación o intento de este delito durante su vida académica; también cifras indicadas por el Inegi.
Tengo una muñeca vestida de azul, la llevé a la escuela y puede quedar embarazada porque ahora resulta que en mi México lindo y querido no sólo factores como el inicio temprano de la vida sexual, desconocimiento de salud reproductiva, sexualidad y genitalidad, predisponen a un embarazo en adolescentes.
Tengo una muñeca vestida de azul, la lleve a la escuela y ahora resulta que quienes tienen el deber moral, ético y profesional de cuidarla, enseñarle números y letras, mostrarle como fortalecer sus habilidades, destrezas, capacidades, mientras esté en su centro escolar, pueden ser depredadores sexuales en búsqueda de su presa.
Tengo una muñeca vestida de azul, la llevé a la escuela y ahora resulta que quienes deben darle un lugar seguro para su aprendizaje formal, la pueden castigar, amenazar, asustar si habla, si denuncia, si exige sus derechos.
Tengo una muñeca vestida de azul, la llevé a la escuela y ahora resulta que la violencia sexual puede seguir naturalizándose e invisibilizándose porque no les creemos, porque son chismes, porque aún la cortina de humo se extiende a diferentes niveles de mando.

Tengo una muñeca vestida de azul, la llevaré a la escuela hasta que haya una instancia escolar que verdaderamente informe, forme, resuelva y no tenga doble moral; que capacite con perspectiva de género a madres, padres, profesores, profesoras, autoridades escolares y haga efectivo que las y los menores de edad son sujetos de derechos. ¿Cuánto más tendré que esperar? ¿Cuántas adolescentes más embarazadas?
Tengo una muñeca vestida de azul y ahora resulta que tal vez no puedo llevarla a la escuela, porque la violencia sexual se filtra en los salones de clase y en lugar de un diez, puede obtener un embarazo.