Ahora, con serenidad, deberá presentar México una contrapropuesta a las medidas tomadas por Trump.

Por Víctor Barrera

Sin lugar a dudas la forma en la cual Donald Trump ve el mundo es diferente al de todos, porque el mandatario añora aquellas épocas donde el flujo comercial estaba encerrado en criterios proteccionistas a través de los cierres e mercados y la imposición de aranceles a productos que extranjeros.

Es decir, a que cada nación debe ser concebida por su capacidad productiva afianzada en la protección industrial que permitía que cada nación fuera desarrollándose al ritmo que su economía lo permita.

Pero esta forma quedo ya muy rebasado desde los años 80 cuando empezaron a firmarse acuerdos comerciales entre naciones conformando grandes bloques económicos que permitían el desarrollo más equilibrado de las naciones integrantes de cada uno de esos bloques.

Aunque estos bloques o zonas económicas nunca pudieron equilibrar de una forma total el crecimiento de las naciones, porque no es fácil entender conciliar los objetivos de cada nación en uno solo.

Por eso, Donald Trump, prefiere regresar a las épocas donde el país dominante es el que mayores empresas tiene y que cada una emerge como la más importante del mundo porque desarrollo casi la totalidad de su producción con artículos generados dentro de la misma nación.

Así que la decisión tomada por el mandatario norteamericano implica la aplicación de aranceles recíprocos a una gran parte de países, con el objetivo de hacer sentir que, si no se compran componentes creados en Estados Unidos para un producto, estos deberán pagar un arancel par entrar al mercado de consumo más importante del mundo.

La medida de aplicación de aranceles a productos provenientes de otros países que desean seguir entrando a Estados Unidos, se midió con relación al déficit comercial de la economía número uno.

Así el arancel que aplicará a China, de 34 por ciento, es mucho mayor al de otras naciones, debido a que el país asiático es capaz de reproducir cualquier insumo necesario para cualquier producto, lo que implico que muchas empresas norteamericanas vieran a las empresas chinas como sus principales proveedores dejando en segundo lugar a las empresas norteamericanas.

Algo similar ocurrio con Japón,con un arancel del 24 por ciento, porque se ha convertido en un exportador de autos par el consumo norteamericano.

A los países que integran la Unión Europea se les aplicara un 20 por ciento, porque su relación no están dependiente comercialmente.

En cuanto a naciones que tienen una relación comercial con Estados Unidos, y que son principalmente proveedores de algunos componentes, pero no comprometen el desarrollo de las empresas norteamericanas se les aplicara un arancele reciproco del 10 por ciento.

México, una nación amiga, no se aplicaron estos aranceles, pero no significa que los productos mexicanos se libraron de ellos, porque Donald Trump afirmo que el T-MEC ha sido el peor acuerdo comercial para Estado Unidos en los últimos años, refiriéndose al mandato de Joe Biden, porque permitió que la balanza comercial fuera altamente deficitaria para Estados Unidos, es decir se importan demasiados productos mexicanos y se exportan pocos norteamericanos.

Por ello, y a pesar de haber sido el presidente que lo promovió, negocio y firmo, en 2020, pedirá la desaparición del T-MEC. Lo que significaría que habría otro Tratado donde las condiciones de Estados Unidos prevalecerían sobre las de México. Colocando a nuestro país bajo el manto de la incertidumbre obre una aplicación mayor de aranceles, cuando el mandatario norteamericano se le antoje.

Y asi lo dejo entrever al manifestar que a México no se le cobrará ningún arancel recíproco o básico. Pero las exportaciones que no cumplan con las reglas de origen del T-MEC se aplicara un arancel del 12 por ciento.

Esta medida pone a una buena parte de las exportaciones México en este arancel, lo que implicaría un duro golpe a la balanza comercial de nuestro país.

Para evitar esto, los productos mexicanos deberán contener una gran parte, se dice que el 70 por ciento de sus componentes originarios de Estados Unidos, esto por supuesto podría romper muchas cadenas productivas de México y aumentar las importaciones de Estados Unidos.

Así México no salió tan bien librado y si esta comprometido a que sus exportaciones cumplan con los requerimientos del T-MEC original, femado por Trump.

Ahora le toca la gobierno mexicano presentar su contrapropuesta a esto y de alguna manera tratar de que las exportaciones mexicanas sigan siendo importantes o se tendrá que buscar otros mercados para los productos mexicanos.