Relatora de la ONU denuncia “graves deficiencias” en elección e implementación de reforma judicial

La relatora especial de las Naciones Unidas sobre la independencia de los magistrados y abogados, Margaret Satterthwaite, denunció hoy las “graves deficiencias” que observó a lo largo de la implementación de la reforma judicial, que culminó con la elección de jueces y magistrados el pasado 1º de junio: señaló, entre otros, “nominaciones irregulares, criterios inconsistentes de preselección, procedimientos opacos y presuntos vínculos entre candidaturas y el crimen organizado”.

El pasado 3 de junio, es decir, dos días después de las elecciones, la relatora envió una carta al gobierno de México para expresarle sus “serias preocupaciones” respecto al atropellado camino de la reforma judicial y sobre la organización de las elecciones, y advirtió que “las deficiencias constatadas en esta primera votación corren el riesgo de erosionar la institucionalidad y la confianza pública en el sistema de justicia”.

Las observaciones de Satterthwaite, que incluyen los señalamientos hacia “boletas modelo ya completadas” –en referencia a los “acordeones”– coinciden en gran medida con el informe preliminar de la Misión de Observación Electoral de la Organización de los Estados Americanos (OEA), el cual causó una molestia en el gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo –que incluso envió una nota diplomática al organismo electoral para quejarse– y en Morena.

 En su carta, de 20 cuartillas, Satterthwaite expresó su “extrema preocupación” por las “deficiencias” que tuvieron los Comités de Evaluación en el momento de seleccionar a las candidaturas, lo que se plasmó en listas con “errores graves, calificados como irreparables”; también consideró “alarmante” que la reforma judicial haya “reducido los requisitos para acceder a cargos judiciales de todos los niveles”.

Entre los señalamientos de la experta internacional destacan el carácter apresurado e improvisado de la reforma judicial, el recorte al presupuesto del Instituto Nacional Electoral (INE), las deficiencias en los trabajos de los comités de selección, la complejidad de las elecciones –con más de 100 candidatos– y el mal diseño de las boletas.