En el que es el único posicionamiento e información oficial emitidos sobre la agresión armada, la oficina a cargo de Olivares Reyna añadió que acordaron, «entre otras cosas» que no precisa, «el reforzamiento de vigilancia policial en la zona».
Sin más pormenores, el comunicado que se publicó en redes sociales se convirtió en la única postura sobre los hechos, ante la ausencia de información, pese a requerimientos, de la Secretaría de Seguridad Pública estatal y el municipio; este último, el primer respondiente ante el llamado de emergencia por el ingreso del comando al establecimiento ubicado en la colonia El Llano, Primera Sección.
Proceso publicó que el ataque de esta madrugada ha dejado, hasta el momento, seis muertos y el mismo número de heridos, y que Tula es parte de una disputa territorial entre organizaciones delictivas dedicadas al robo de combustibles de los ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex), así como a la extorsión, el narcomenudeo y el sicariato.
Para el momento en el que arribó la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal al bar La Resaka, los responsables del tiroteo habían huido, por lo que se implementó un operativo de búsqueda al que se sumaron la Secretaría de Seguridad Pública estatal (SSPH) y la Guardia Nacional, el cual, hasta el momento, no ha dado resultados.
Proceso confirmó que, aunque el número de muertos en el sitio fue de cuatro, dos más que habían recibido heridas mortales por los proyectiles fallecieron posteriormente en los nosocomios a los que fueron trasladados de emergencia; la última notificación de deceso fue, de esta mañana, de un paciente en estado crítico al que las autoridades ingresaron al Hospital General de Tula tras el tiroteo.

