Canasta alimentaria cerró 2025 con alza de 3.8% en zonas urbanas de México

Al cierre del 2025, la canasta básica —tanto en zonas rurales como urbanas— registró encarecimientos alineados con la inflación general. 

Durante diciembre del año pasado, la Línea de Pobreza por Ingresos en las zonas urbanas registró un encarecimiento de 3.8% en comparación con el mismo mes del año pasado, de acuerdo con cifras del Inegi (Instituto Nacional de Estadística y Geografía).

Por su parte, la línea de pobreza en regiones rurales anotó un alza de 3.5% en este periodo.

La línea de pobreza es un umbral monetario que integra tanto la canasta alimentaria como los gastos no alimentarios (como vivienda, transporte, servicios o educación), sirve de referencia para medir si los ingresos de la población son suficientes para satisfacer necesidades básicas.

En el ámbito urbano, el valor de esta línea de pobreza por ingresos se ubicó en 4,818 pesos mensuales por persona, mientras que en el ámbito rural fue de 3,451 pesos

Para poner este aumento en perspectiva: una familia que reside en una ciudad como León, Guanajuato en donde hay cuatro integrantes necesitaría ingresos mensuales superiores a 19,272 pesos para mantener un nivel básico de bienestar y costear la cesta básica.

Por su parte, una familia con el mismo contexto, pero que reside en una comunidad rural —con menos de 2,500 habitantes— requeriría ingresos mensuales por al menos 13,804 pesos para cubrir los mismos componentes básicos de consumo sin caer en la pobreza.

Aunque el monto rural es menor que el urbano, el ritmo de crecimiento del costo de la canasta también representa un reto, considerando que los ingresos rurales suelen ser más bajos y con menor acceso a oportunidades económicas.

Entre los principales productos que impulsaron este aumento en el ámbito urbano destacan alimentos y bebidas consumidos fuera del hogar, bistec de res y leche pasteurizada de vaca, cuyos precios han presentado incrementos considerables en el último año.

Para las regiones urbanas el 58% del encarecimiento anual de la canasta básica se explica por el rubro de alimentos y bebidas, mientras que para las zonas rurales este rubro tuvo el 47% de participación.

Como contraste, se observó que mientras en las zonas urbanas el segundo rubro con más peso fue el de la educación, cultura y recreación; en las comunidades rurales fue el de productos y servicios de cuidado personal.

El encarecimiento de la canasta básica, tanto en zonas urbanas como en zonas rurales, representa uno de los principales retos para el bienestar, especialmente de los hogares más pobres, que destinan una proporción muy alta de sus ingresos a la alimentación.

Entre los deciles más bajos, cerca de la mitad del dinero disponible que tienen mensualmente las familias se destina exclusivamente a la compra de comida.