Por Víctor Barrera

Defender la soberanía y la autodeterminación es la frase que a utilizado últimamente Claudia Sheinbaum. Lo mismo para defender a Nicolás Maduro que para limitar una coordinación entre las Fuerzas Armadas de México y Estados Unidos para combatir a los grupos criminales en nuestro país.

Es por eso que esta frase ya suena hueca y con poco sentido porque no podemos hablar de soberanía cuando las fuerzas armadas están más dedicadas a administrar los puertos, aeropuertos, trenes, playas y a la construcción de obras y no ha dedicado a los que específicamente es su función que proteger a la población.

Porque no podemos hablar de soberanía en el territorio nacional si una importante parte de este ese encuentra ocupado y es prácticamente administrado por las organizaciones criminales.

Porque mucha gente tiene que salir de sus municipios y poblados de origen, porque ya no son dueños siquiera de un pedazo de tierra. Y otra gran cantidad de pobladores del país, vivimos en la incertidumbre por el miedo de que la violencia sea fatal en el seno familiar.

Y es que con la implementación de la política pública de “Abrazos y no balazos”, los grupos criminales la tomaron como patente de corso para poder hacer y deshacer a su antojo en cada región.

Porque para los mexicanos la soberanía y la autodeterminación es solo una ilusión. Este régimen desde hace siete años habla de la soberanía alimentaria y se crean organismos, como Segalmex, donde se producen fraudes contra el Estado de 15 mil millones de pesos y hasta el momento no existen funcionarios de alto nivel que estén en proceso, porque ellos son los responsables directos del buen funcionamiento de ese organismo incluyendo la probidad de las personas que trabajaron en este organismo.

Se habla de soberanía energética y tenemos a la empresa petrolera más endeudada del mundo. Una empresa que se le ha inyectado una gran cantidad de recursos financieros para estabilizarla, pero el gobierno federal decide regalar petróleo a Cuba. Además, que no se ha hecho nada para combatir «el huachicoleo» fiscal por las gasolinas, esto implica mayor importar petróleo para refinar en una refinería que no produce lo suficiente para proveer al mercado del combustible, pero pierde ocho pesos por cada litro de gasolina que refina. También debemos importar gasolina para que el consumidor pague el doble de precio. Pero tampoco somos autosuficiente en gas y electricidad.

Se habla de soberanía y autodeterminación cuando se pretende, a través del sistema educativo, ideologizar a todos los niños y jóvenes, porque es más importante que se establezca la ideología de la 4T que preparar a las nuevas generaciones para poder competir en ciencia y tecnología, además en el campo laboral en el mundo

Se habla de soberanía cuando el sistema de salud está prácticamente quebrado y con un caos interno, porque no protege al total de población y cada dos años se crean organismos que en papel suenan bien, pero que no cuentan con presupuestos suficientes para laborar.

Se habla de soberanía y autodeterminación cuando la clase en el poder piensa que son los dueños de México, sus riquezas y hasta sus pobladores y ocupan los recursos públicos como chequera personal para viajar y comprar lo que se les antoje. Mientras que millones de mexicanos solo sobreviven cada día ante la incertidumbre y estancamiento económico.

Soberanía y autodeterminación no es solo una frase, es la obligación para un gobierno para otorgar seguridad económica y social a la población a través de respetar el Estado de Derecho, las l libertades y los derechos humanos. Eso es soberanía no un banderín político.