Impulsada por los gastos en construcción, en octubre del 2025 la formación bruta de capital fijo (inversión fija) repuntó 0.9% de forma mensual, con lo que volvió a una dinámica positiva tras dos períodos de descenso, informó este jueves el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi).
La recuperación del indicador le permitió recortar su caída interanual a 5.8%, desde la contracción de 8.3% observada en septiembre del 2025.
En el comparativo mensual la inversión en construcción tuvo una dinámica notable, al crecer 3.9%, lo que le permitió romper una racha de cuatro meses de caídas.
En el desglose se observaron alzas en sus dos componentes, siendo de 6.4% en el d construcción residencial y de 1% en el renglón de construcción no residencial.
Estas cifras coinciden con la recuperación de la actividad constructiva que se consigna en el Indicador Mensual de la Actividad Industrial (IMAI), también del Inegi, que en octubre comportó un alza de 4.1 por ciento.
Al interior de la inversión fija, el comportamiento positivo de los gastos en construcción durante octubre permitió incluso compensar la contracción de 2.2% en los gastos en maquinaria y equipo, que volvieron a terreno negativo luego del repunte de 1.6% que vivieron en septiembre.
El optimismo de octubre permitió recortar ligeramente la caída acumulada de la inversión fija, que fue de 7.4% durante los primeros 10 meses del año, cuando a septiembre era de 7.6 por ciento.
A su interior, la inversión pública comporta una contracción de 20.2% y la privada, de 4.9 por ciento.
El desplome ocurre luego de que la inversión alcanzara un pico en el 2024, impulsada por un notable gasto público en obras de infraestructura como el Tren Maya o el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, así un como gasto privado alentado por las expectativas de relocalización de activos productivos desde Asia (nearshoring).
La baja también se da en medio de la incertidumbre por el giro proteccionista de la política comercial estadounidense en el 2025, así como la cautela ante reformas legislativas que impactan el clima de negocios, como la judicial, la energética y la regulatoria (competencia y telecomunicaciones).
Además, se presenta en el contexto de una importante consolidación fiscal del gobierno mexicano, que en el 2025 redujo su déficit fiscal de un nivel históricamente alto de casi 6 puntos del PIB a poco más de cuatro puntos.

