Para los Patriotas de Nueva Inglaterra, la era sin Tom Brady lucía sombría y con mucha incertidumbre, ya que el equipo no encontraba al sustituto del legendario mariscal de campo. La llegada de Drake Maye terminó con esta angustia y revivió el hambre de una de las franquicias más ganadoras de la NFL, que por primera vez en siete años avanzó a la final de la Conferencia Americana al imponerse 28-16 ante los Texanos de Houston.
En un partido de playoffs los errores se pagan caro y Houston lo confirmó. Su pasador CJ Stroud sufrió cuatro intercepciones y una de éstas terminó en anotación para los Patriotas, cuando los Texanos tenían una ventaja de tres puntos antes de terminar el segundo cuarto.
Maye, reclutado por Nueva Inglaterra en el Draft de 2024 con la tercera selección global, mostró que tiene las cualidades para ocupar un puesto con dimensiones de leyenda. Apenas en su segundo año en la liga, arropado por el entrenador Mike Vrabel, los Patriotas están en la antesala del Supertazón, por primera vez desde 2019, cuando Tom Brady levantó su último trofeo Vince Lombardi con el equipo.
El joven pasador de Nueva Inglaterra fue sensato en la toma de decisiones y sentenció el triunfo de los Patriotas con un pase a Kayshon Boutte, quien a una mano y con el defensivo encima completó el proceso de recepción para decretar el marcador final con más de 13 minutos en el reloj, durante una helada tarde en el Gillete Stadium.
Nueva Inglaterra, que se medirá ante los Broncos de Denver en busca de su pase al Supertazón, es un equipo marcado por la influencia latina con el pateador venezolano Andrés Borregales, quien se mantuvo perfecto en la jornada con tres puntos extra, y el colombiano Christian González, pieza determinante en la defensa.
«Significa mucho para nosotros Nadie contaba con nosotros en esta instancia, debemos seguir trabajando día a día», dijo González a ESPN.

