En un momento en que el gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo insiste en que busca acelerar la inversión por las presiones económicas de Donald Trump, la falta de permisos ambientales y la llegada de la Ley Minera mantienen detenida la inversión de 160 proyectos mineros en México.
En conferencia de prensa, el presidente de la Asociación de Ingenieros de Minas, Metalurgistas y Geólogos de México (AIMMGM), Rubén del Pozo Mendoza, explicó que, si bien México cuenta con condiciones geológicas altamente favorables para la obtención de metales, esa ventaja natural no se está viendo en inversión ni en producción.
La razón, sostuvo, es que los proyectos se encuentran atrapados en distintas fases de trámite administrativo.
“Eso se hace con millones de dólares en el largo plazo, pero cada día que pasa no estamos quedando, mientras que otros países avanzan y de seguir así llegaremos tarde a ese momento de producir metales preciosos y minerales críticos”, dijo durante la presentación de la XV Conferencia Internacional Minería Chihuahua 2026.
El empresario expuso que a este comportamiento de parálisis se suma un antecedente, el freno en la llegada de nuevos proyectos mineros tras la publicación de la nueva Ley Minera, un cambio legal que inyectó incertidumbre en el sector.
En particular, recordó que se abrió la discusión sobre la prohibición de la minería a cielo abierto.
“El principal enemigo de la inversión es la incertidumbre, que se generó cuando aparece la nueva Ley Minera”, dijo.
A este escenario se añaden otros factores, de hecho, mencionó la inseguridad en algunas regiones de la República Mexicana, así como la falta de “instituciones fuertes y sólidas”, elementos que elevan el riesgo operativo y financiero de los proyectos.
Sin embargo, el empresario señaló que la situación ya comenzó a abordarse en mesas de diálogo con el gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo, en las que el sector minero ha buscado reposicionarse como un actor estratégico, particularmente para áreas como la energía y la transición tecnológica.
“Ya nos hemos sentado en mesas de diálogo para convencerlos de la importancia de demostrar apertura en estos momentos tan importantes de los precios de los metales y una perspectiva que se abre para los minerales críticos y tierras raras necesarios para la transmisión energética”, dijo.
De acuerdo con estimaciones del propio sector, a mediados de 2026 podrían reactivarse los permisos y, con ello, detonarse una oleada de inversiones mineras por alrededor de 4 mil millones de dólares.

