Minnesota moviliza Guardia Nacional y Trump denuncia incitación a «insurrección», tras tiroteo fatal

La Guardia Nacional estatal será desplegada en Minnesota, luego de que fuera asesinado un segundo ciudadano estadunidense a manos de oficiales que participan en la violenta ofensiva antinmigración en Minneapolis.

El gobernador Tim Walz confirmó «sí, los estamos movilizando», cuando fue consultado por periodistas sobre la posibilidad de desplegar a la Guardia Nacional para hacer frente a la agitación que persiste desde el asesinato de Renee Good, una madre de 37 años a la que un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) mató el 7 de enero.

Presente en la conferencia de prensa, el general de División de la Guardia Nacional de Minesota, Shawn Manke, no precisó cuántos hombres serían desplegados, pero aseguró que el «número de (soldados) que tenemos es adecuado para esta solicitud» y que se están «movilizando más hombres».

Manke agregó que las tropas han estado preparadas «durante más de una semana» y que su función principal será, de momento, custodiar el edificio Whipple, una instalación federal que acoge al enorme contingente de agentes migratorios enviados a la ciudad, unos 3 mil hombres entre el ICE y la patrulla fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés).

El presidente estadunidense Donald Trump respondió a la polémica generada por la muerte del hombre a través de la red Truth Social, acusando a Walz y Frey de no haber desplegado a la policía local para proteger a las fuerzas del ICE.

En la misma publicación, el magnate republicano los señaló de estar «incitando a la insurrección, con su retórica pomposa, peligrosa y arrogante», y aseguró que «estos santurrones políticos deberían buscar los miles de millones de dólares que han sido robados al pueblo de Minnesota», en alusión a un esquema de fraude en el que habrían participado decenas de personas de origen somalí en el estado.

Walz afirmó el 24 de enero que agentes federales de inmigración desplegados en Minneapolis como parte de una amplia ofensiva migratoria estuvieron involucrados en «otro tiroteo atroz», menos de tres semanas después del tiroteo fatal de Renée Good, ocurrido durante una operación federal.

Walz expresó su indignación en redes sociales tras el incidente registrado en el sur de Minneapolis, calificándolo de «repugnante» y pidió a la administración del presidente Donald Trump que ponga fin a las operaciones federales de control migratorio en el estado.

«Acabo de hablar con la Casa Blanca tras otro terrible tiroteo perpetrado por agentes federales esta mañana», escribió el gobernador en su cuenta de X.

Inicialmente, autoridades de Minneapolis informaron que investigaban reportes sobre un hombre que había sido baleado en el sur de la ciudad. Posteriormente, el diario «The Star Tribune» citó al jefe de la Policía de Minneapolis, Brian O’Hara, quien confirmó que «un hombre fue baleado y murió a manos de agentes federales esta mañana en el sur de Minneapolis».

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) indicó que los agentes federales dispararon contra un hombre armado. Según la agencia, el individuo portaba un arma de fuego y dos cargadores, que fueron recuperados en el lugar.

El hombre fue identificado por sus propios familiares como Alex Jeffrey Pretti, de 37 años, un ciudadano estadunidense, enfermero especializado en cuidados intensivos, que trabajaba en un hospital del Departamento de Asuntos de los Veteranos.

El padre de Pretti, Michael, afirmó que el hombre «se preocupaba profundamente por la gente y estaba muy molesto por lo que ocurría en Minneapolis y en todo Estados Unidos con ICE», pero aseguró desconocer las circunstancias en las que terminó abatido por agentes federales.

«No consigo obtener ninguna información de nadie», dijo Michael Pretti. «La policía, dijeron que llamaran a la Patrulla Fronteriza, la Patrulla Fronteriza está cerrada, los hospitales no responden a ninguna pregunta».

La exesposa de Pretti, Rachel N. Canoun, aseguró que ambos eran votantes demócratas y que él había participado en 2020 en las protestas por la muerte de George Floyd a manos de un policía de Minneapolis. Su padre también confirmó que tomó parte en las manifestaciones por la muerte de Renee Good.

Pero tanto ellos como sus vecinos lo definieron como un hombre «pacífico», sin antecedentes, más allá de algunas infracciones de tránsito, y con permiso para portar armas, aunque personas que vivían cerca de él en Minnesota no recuerdan haberlo visto en posesión de estas, salvo por sus visitas a un campo de tiro.

En medio de la tensión por la muerte de Pretti, la NBA anunció que pospone para el 25 de enero el partido que tenían previsto jugar como locales los Trail Blazers de Minnesota frente a los Warriors de Golden State.

«Se tomó la decisión de priorizar la seguridad y protección de la comunidad de Minneapolis», informó la liga en sus redes sociales, agregando que el juego será disputado en el mismo escenario, pero un día después a las 17:30, hora local.

La decisión se unió a llamados de las autoridades de la ciudad, que pidieron «al público que mantenga la calma y evite el área inmediata», en una publicación sobre el tiroteo ocurrido en la intersección de 26th Street West y Nicollet Avenue.

La portavoz del DHS, Tricia McLaughlin, dijo a la agencia AP que la situación seguía “evolucionando”.

Tras el tiroteo, videos no verificados y difundidos en redes sociales mostraron a varias personas congregadas en el lugar increpando a los agentes federales con gritos de «cobardes» y “váyanse a casa”. 

El incidente se dio en medio de protestas diarias en las llamadas Ciudades Gemelas, tras la muerte de Renée Good, de 37 años, ocurrida el 7 de enero, cuando un agente del ICE disparó contra su vehículo.

El tiroteo ocurrió, además, un día después de que miles de manifestantes salieran a las calles de Minneapolis, pese al clima gélido, para protestar contra la represión migratoria y exigir la retirada de las fuerzas federales.

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) dijo que «a las 9:05» (hora local), mientras sus agentes “llevaban a cabo una operación específica en Minneapolis” contra un migrante irregular  «buscado por agresión violenta», un individuo se acercó a los agentes de la Patrulla Fronteriza estadunidense, presuntamente, con esta pistola, como menciona el comunicado de la agencia. 

“Los agentes intentaron desarmar al sospechoso, pero éste se resistió violentamente”, indicó el departamento, sin dar detalles preliminares sobre lo que calificó como “enfrentamiento armado”. 

Entonces, de acuerdo a la versión oficial, “temiendo por su vida y por la vida y la seguridad de sus compañeros, un agente realizó disparos defensivos. Los médicos que se encontraban en el lugar prestaron inmediatamente asistencia médica al sujeto, pero fue declarado muerto en el lugar”. 

La agencia, dirigida por la secretaria Kristi Noem, indicó que el sospechoso «tenía dos cargadores» para su arma y «no llevaba identificación», por lo que su lectura de los hechos apunta a que «se trataba de una situación en la que el individuo quería causar el máximo daño y masacrar a las fuerzas del orden».