EN MI OPINIÓN
Emilio Trinidad Zaldívar
Claudia Sheinbaum Pardo no merece el respeto de nadie porque a todos engaña. Ella no trabaja para México, trabaja para López Obrador.
Arrastrándose lamentablemente como una lombriz en su fango de debilidades y mentiras para defender a su jefe y a los hijos de éste, porque no tiene ni valor ni carácter para enfrentarlos y procesarlos penalmente por tantas fechorías y negocios sucios que les mancharon las manos de sangre, Claudia Sheinbaum deambula con incertidumbre y cada día se hace más pequeña de lo que es.
Embustera, falsa, hipócrita y cínica, la presidenta camina por terreno minado al tapar y proteger a toda una banda de ladrones, de #narcopolíticos, que con el brutal manto de la impunidad que les otorga ser de Morena, siguen circulando sin castigo alguno y haciendo de las suyas desde las posiciones que ocupan en diversas áreas de la administración pública federal, estatal, legislativa y municipal.
Miembros de la Marina Armada de México de alto nivel, senadores, diputados, gobernadores, alcaldes, ex funcionarios, parientes del expresidente y el propio expresidente, todos ellos son señalados por el pueblo de México entero y por el gobierno norteamericano de tener nexos con el crimen organizado, al que protegieron durante todo el sexenio anterior, porque fueron esos delincuentes quienes financiaron las campañas políticas del partido Morena.
Al gobierno de Estados Unidos se le está acabando la paciencia, porque saben que si no son detenidos y procesados penalmente Andrés Manuel López Obrador, Mario Delgado, Rubén Rocha Moya, Marina del Pilar Ávila Olmeda, Américo Villarreal, Víctor Castro, Cuauhtémoc Blanco, Adán Augusto López Hernández, Andrés Manuel López Beltrán, el famoso pero desprestigiado “Andy”; Cuitláhuac García y Rocío Nahle, entre otros, la criminalidad no cesará porque son ellos los verdaderos y más grandes capos y delincuentes y los prefieren a todos tras las rejas que al mismísimo “Mencho”.
Pero Claudia Sheinbaum seguirá protegiéndolos (es parte de lo mismo) y engañando con eso de que se combate a criminales. Su discurso es el de López Obrador, que se sustentaba en mentir, falsear y torcer la verdad.
Ella es falsa, porque dice que no va a permitir que fuerzas armadas de Estados Unidos o federales de aquella nación, operen aquí para detener delincuentes, pero ya están actuando en territorio mexicano; es falsa, porque afirma que se acabó con la corrupción y que no habrá impunidad, pero no castiga a ningún funcionario o ex funcionario de Morena involucrados en actos delictivos que se han robado lo que han querido; es falsa, porque dice que hay medicamentos en todos los hospitales y clínicas del sector salud pero se carece de los mismos; es falsa, porque afirma que México es el país “más democrático del mundo” pero tiene sometidos y controlados a los Poderes Legislativo y Judicial, al INE y al Tribunal Electoral, y desaparecieron a los organismos autónomos que los investigaban, además de querer acabar con la oposición; es mentirosa, porque expone que no se defiende ni protege a nadie que cometa delitos, pero nombra a procesados en altos cargos como premio a su incapacidad, como es el caso de Francisco Garduño, que llegó a una dirección general en la SEP aún y cuando es responsable por la muerte de 40 migrantes.
Todo lo que sea defender sus transas, hurtos, abusos y fechorías, lo hará la señora presidenta sin recato y con enorme descaro y cinismo, porque lo suyo es engañar y delinquir. Ahí está el caso de la compra de camionetas blindadas por el Poder Judicial, de más de dos millones de pesos por el blindaje, donde el presidente del mismo Poder Judicial se llenaba la boca de discursos de austeridad republicana pero se dan lujos de los que no gozaron sus antecesores que tanto critican.
Son una comalada de ladrones que creen que el pueblo es estúpido y por eso López Obrador decía que en los pobres, en los humildes, en los ignorantes, estaba el mejor apoyo, porque a esos se les engaña y compra dando dádivas, dinero ajeno y despensas, pero ese México ya se está hartando de tanta explotación y abuso.
APUNTES FINALES…
Blanca Alcalá Ruiz, política poblana de sólida trayectoria en el sector público, por fin renunció al PRI luego de cuatro décadas de militancia. Ya se había tardado. Ese PRI hoy caduco, fue el mismo que en Puebla, cuando al frente del tricolor estaba el pésimo gobernador Alejandro Armenta, le dijeron a Blanca que no podía competir por la candidatura al gobierno del estado, porque ese espacio estaba escriturado para el hoy encarcelado Javier López Zavala. Así de democrático era el PRI cuando ella se encontraba en extraordinaria posición para competir. Hoy ese partido es propiedad de un solo hombre, Alito Moreno, que cada día le da una palada más para acabar con su sepultura… el INEGI contradice a la presidenta en materia de seguridad, pues Sheinbaum dice que han bajado los índices de criminalidad pero ellos tienen otros datos y la percepción ciudadana es de que cada día estamos peor… Por mucho menos torpeza, estupidez, abuso, corrupción y lo que se acumule, los presidentes de la República emanados del PRI, quitaban a gobernadores, pero allá en la Baja California de Marina del Pilar Ávila Olmeda, las cosas están ardiendo por lo que debería pedir licencia y separarse del cargo, para que concluya la investigación de la Fiscalía General de la República en contra de su ex esposo Carlos Torres Torres y de ella misma… Baja California no termina de ofrecer escándalos de sus figuras políticas emanadas de Morena. Si no es la gobernadora la que está metida en medio del huracán, lo están el alcalde de Tijuana, Ismael Burgueño Ruiz; la senadora Julieta Ramírez Padilla -que se quedó sin visa norteamericana- o Armando Ayala Robles, senador y ex alcalde de Ensenada, al que también lo vinculan con Carlos Torres en turbios negocios y vínculos con el crimen organizado. Todos estos, sin contar con el reciente escándalo de la diputada local, Alejandra María Ang Hernández, que pretendía ingresar a Calexico, California, con más de 800 mil pesos en efectivo, son figuras que andaban explorando la posibilidad de gobernar esa entidad. Con estos amigos, para qué quiero enemigos, dirá Claudia Sheinbaum Pardo… El diputado federal Ricardo Monreal a veces recupera la cordura, la sensatez y la mesura. Él reconoce que esa compra de camionetas de lujo para los nuevos ministros de la Suprema Corte, es un acto de incongruencia y una ofensa para la población a la que se le juró que esos funcionarios se conducirían con humildad y sin dispendios… Mal se ve la presidenta Sheinbaum pretendiendo imitar al corrupto, delincuente y bandido de López Obrador, cuando en sus mítines habla de historia, como si en verdad la conocieran. Aquel es un ignorante que se cree historiador, pero como fuera, convencía a sus feligreses de toda cuanta estupidez que saliera de su boca. No sucede así con ella que poco transmite y comunica. Quiere ser su clon pero lejos está de tener la habilidad del farsante de Macuspana para envolver y engañar a la población.
—-0000000—
la.rueda.del.podermx@gmail.com
Facebook: Emilio Trinidad Zaldívar
X: @emtrizal61

