Bajo presión, 6 de 11 presas vinculadas al tratado con EU

Al menos seis de las 11 presas monitoreadas por la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA) y que abastecen a los dos embalses internacionales, Falcón y Amistad, registran niveles de llenado inferiores al 50% de su capacidad útil, en un contexto marcado por la sequía en la frontera con EU y, a unos días de que concluya el plazo para pactar las entregas de agua a EU para saldar el adeudo de más de 800,000 millones de metros cúbicos.

El pasado 20 de enero, la presidenta Claudia Sheinbaum, informó que ese día se reuniría con funcionarios de la CILA y la Comisión Nacional del Agua para analizar el plan de entregas, que ya se pactó con los gobernadores fronterizos (Chihuahua, Tamaulipas, Nuevo León, Sonora, Coahuila y Baja California) y que después revelaría más detalles sin que ello haya pasado.

De acuerdo con información proporcionada por el Organismo de Cuenca Río Bravo de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), con corte a ayer, 26 de enero de 2026, las presas registraban llenados que iban desde el 72.34 (Pico del Águila, Coahuila) al 12.74% (Venustiano Carranza, Coahuila).

Mientras que San Gabriel, en Durango, se ubica en 40.69%, El Rejón en 42.25%, Luis L. León en 43%, y Centenario, en Coahuila, apenas alcanza 27.5% de su capacidad útil.

En contraste, las presas superan el umbral del 60%, como Pico del Águila, son Francisco I. Madero (69.45%) y San Miguel, en Coahuila (66.18%).

A su vez, las presas internacionales, la Amistad y Falcón presentaban un almacenamiento de 24.8 y 10.7%, respectivamente.

Los datos del Monitor de Sequía en México advierten que la región del Río Bravo mantiene fuertes condiciones de escasez ya que, al 15 de enero pasado, 51.8% del territorio que comprende la zona presentaba condiciones que van de anormalmente seco (D0) a sequía excepcional (D4).

La escasez de lluvias en la frontera al inicio de cada año han empeorado desde 2020, según se observa en los datos históricos; ese año el 29.7% de la región administrada por el organismo de cuenca del Río Bravo presentaba sequía.

Al inicio del 2026, Coahuila es el estado del país con el peor registro de sequía con 51.1% de su territorio con algún impacto; 20.5% padece sequía severa (D2) y 2.9% en sequía extrema (D3).

Si bien durante la primera quincena de enero de 2026 se registraron lluvias por arriba del promedio climatológico en el norte del país —asociadas a frentes fríos y a la segunda tormenta invernal de la temporada—, el propio Monitor de Sequía advierte que estas precipitaciones solo permitieron una reducción marginal de las áreas con sequía moderada y severa, sin revertir el estrés acumulado de la cuenca.

Los estados más afectados por la sequía, que le siguieron a Coahuila, fueron Tabasco (45.5%); Sinaloa (37.1%); Nuevo León (29.7%) y Tamaulipas (29.5%).

A nivel nacional, el porcentaje de territorio con sequía de moderada a excepcional (D1 a D4) se ubicó en 7.4%, una mejora importante en comparación con el año pasado, cuando en las mismas categorías estaba el 40% del territorio mexicano.