En Morelos, docentes de educación básica han sido víctimas de amenazas, intentos de extorsión y agresiones físicas, entre otros delitos. El caso más reciente afectó a la totalidad de la plantilla docente de un plantel educativo, situación que fue confirmada por autoridades educativas.
Además, maestras y maestros han sufrido asaltos, robos de vehículos y otros bienes, e incluso han quedado en medio de balaceras mientras cumplían su jornada laboral. Estas condiciones de inseguridad han derivado en la suspensión temporal de clases presenciales en algunos planteles, ante el riesgo que representan para la comunidad educativa.
El secretario general de la Sección 19 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Joel Sánchez Vélez, confirmó que en semanas recientes docentes han recibido amenazas y han sido blanco de intentos de extorsión, principalmente a través de llamadas telefónicas y mensajes.
“Ha habido amenazas, los han querido extorsionar y son casos que se han dado aquí en el estado de Morelos. Los compañeros se han acercado con nosotros para solicitar apoyo, asesoría jurídica y, en algunos casos, el cambio de centro de trabajo”, explicó.
Detalló que el caso más reciente se registró en una escuela primaria, donde prácticamente toda la plantilla docente manifestó sentirse en riesgo.
“Es un solo caso de una escuela. Tiene alrededor de 10 maestros y ellos fueron quienes se sintieron amenazados”, precisó.
Las amenazas incluían referencias directas a los recorridos cotidianos de los docentes y a los vehículos que utilizaban.
“Les decían que ya sabían de dónde salían, a dónde llegaban y qué automóvil traían, lo que obviamente los puso en alerta”, señaló.
Ante esta situación, los docentes presentaron denuncias ante la Fiscalía General del Estado, aunque, de acuerdo con el dirigente sindical, no se llegó a establecer un monto específico, al encontrarse la extorsión en una fase inicial.
Además de este caso, Sánchez Vélez indicó que se han documentado otros hechos similares en la zona metropolitana, que en conjunto involucran aproximadamente 15 docentes de dos planteles, quienes también recibieron amenazas por personas desconocidas.
Como medida preventiva, en algunos casos se autorizó el cambio de centro de trabajo, incluso hacia otros municipios, con el objetivo de proteger la integridad física del personal docente.
“Lo primero es cuidar la integridad de las compañeras y los compañeros. A veces se toma la decisión de que se cambien de centro de trabajo para alejarlos del contexto de riesgo”, subrayó.
De acuerdo con información recabada por el sindicato y autoridades educativas, los trabajadores de la educación en Morelos han estado expuestos a distintos tipos de agresiones, entre las que se encuentran:
- Amenazas telefónicas y por mensajes, con referencias a rutinas y datos personales.
- Intentos de extorsión, dirigidos a plantillas completas de algunos planteles.
- Asaltos y robos, tanto en las inmediaciones de las escuelas como durante traslados.
- Despojo de vehículos a docentes.
- Balaceras en zonas cercanas a centros escolares, que han generado pánico en alumnos y personal.
- Agresiones físicas, tanto en la vía pública como dentro de planteles educativos.
Estas situaciones han llevado, en algunos casos, a la suspensión temporal de clases presenciales y a la implementación de actividades virtuales, mientras se evalúan las condiciones de seguridad.
Los hechos recientes se suman a antecedentes de violencia que han marcado al magisterio en la entidad en los últimos años.
En noviembre de 2025, el docente Nicolás Flores de la Cruz fue asesinado en su domicilio, un crimen que generó consternación entre maestros y motivó pronunciamientos de condena y exigencias de esclarecimiento por parte del gremio.
Otro caso que impactó al sector ocurrió en 2021, cuando el profesor Marco Huerta Rojas, académico de la Universidad Politécnica del Estado de Morelos (UPEMOR), fue localizado sin vida en la zona de Cañón de Lobos, hecho que sacudió a la comunidad universitaria y permanece como uno de los episodios más graves de violencia contra personal educativo.
Asimismo, en enero de 2026 se registraron agresiones dentro del propio entorno escolar, cuando docentes de la Escuela Secundaria Técnica Número 25 fueron atacados por padres de familia, situación que obligó a activar protocolos de atención y evidenció que los riesgos también se presentan al interior de los planteles.
La presidenta de la Comisión de Educación y Cultura del Congreso del Estado, la diputada Ruth Clotilde Rodríguez López, reconoció que la extorsión y las amenazas ya alcanzaron al ámbito educativo, lo que calificó como un escenario preocupante por las implicaciones que tiene en la integridad física de maestras y maestros, así como de sus familias.
“Lamentamos mucho que hoy el tema de la extorsión haya llegado también al ámbito educativo. Es muy preocupante que se ponga en riesgo la integridad física de nuestras compañeras y compañeros trabajadores de la educación y que incluso existan amenazas hacia sus familias”, expresó.
La legisladora explicó que los casos registrados el año pasado fueron atendidos mediante un trabajo coordinado entre la dirigencia sindical de la Sección 19 del SNTE, el Instituto de la Educación Básica del Estado de Morelos (IEBEM) y la Secretaría de Educación, además del acompañamiento institucional desde el Poder Legislativo.
“Estos casos han sido atendidos por nuestra dirigencia seccional, por el Instituto de Educación Básica y por la propia Secretaría de Educación. Como presidenta de la Comisión de Educación, siempre respaldaremos la integridad física no solo de los niños y niñas, sino también de las y los maestros”, sostuvo.
Rodríguez López señaló que algunos docentes solicitaron cambios de centro de trabajo, peticiones que fueron canalizadas y atendidas como una medida preventiva ante el riesgo que enfrentaban.
“Hubo compañeras y compañeros que se acercaron, se abordaron los casos y se buscó apoyarlos. Solicitaron el cambio de centro de trabajo y se les dio el seguimiento correspondiente, siempre cuidando las formas y procurando su seguridad”, indicó.
Asimismo, recordó que la extorsión está tipificada como delito, por lo que llamó al magisterio a denunciar cualquier amenaza o intento de intimidación, además de mantenerse en comunicación con sus representaciones sindicales y las autoridades.
“Pedimos a nuestros compañeros maestros que tengan cuidado con las llamadas y los mensajes, que no caigan en el miedo y que denuncien de inmediato. Es fundamental acudir a las instancias correspondientes y confiar en los organismos involucrados”, subrayó.
Finalmente, la diputada informó que ha sostenido acercamientos con autoridades de seguridad y procuración de justicia, a quienes solicitó mantener el respaldo institucional para proteger al sector educativo.
“He tenido la oportunidad de dialogar con el secretario de Seguridad y con el fiscal, y he pedido que se siga apoyando a la ciudadanía, pero particularmente al magisterio, porque nuestra prioridad es salvaguardar su integridad”, concluyó.

