El Toluca Femenil reafirmó su poderío ofensivo al golear 4-0 al Atlético de San Luis en la Jornada 7. El planteamiento táctico de las locales anuló por completo la estrategia potosina, basándose en una presión alta y transiciones rápidas que aprovecharon la calidad técnica de sus figuras internacionales. A pesar de las condiciones climáticas adversas, el césped del Nemesio Diez permitió un flujo de balón que favoreció siempre a las dirigidas por el bando escarlata.
Eugenie Le Sommer dio una cátedra de cómo desequilibrar un bloque defensivo desde el arranque del juego. Su gol al minuto 10 fue una muestra de potencia y técnica individual, dejando en el camino a la zaga visitante antes de definir con frialdad. El equipo no se conformó y buscó ampliar la brecha mediante desbordes por las bandas, donde Manuela Pai y Amandine Henry fueron claves para mantener el asedio constante sobre el arco de una Valeria Zárate que, pese a la goleada, tuvo intervenciones meritorias.
La segunda mitad inició con un golpe de autoridad cuando Victoria López conectó un centro preciso para el 2-0. El momento de incertidumbre llegó con el penal fallado por Le Sommer, lo que dio una ligera esperanza al San Luis que comenzó a adelantar líneas. La ex-toluqueña María Fernanda Sánchez generó peligro por la derecha, pero la falta de contundencia de sus compañeras y la solidez de la guardameta local impidieron que las visitantes recortaran distancias en el marcador.
El tramo final del partido fue un monólogo del Toluca que aprovechó los espacios dejados por un San Luis volcado al ataque. El doblete de Le Sommer al 90+1’ no solo aseguró la victoria, sino que la metió de lleno en la pelea por el «Pichichi» mexicano. La frescura de los cambios ayudó a mantener la intensidad, permitiendo que Kayla Fernández tuviera la libertad de sacar un disparo de larga distancia en el último suspiro del encuentro para sellar el cuarto tanto definitivo.
Este triunfo por 4-0 deja al Toluca con un balance goleador envidiable y una defensa que supo colgar el cero a pesar de los postes y los intentos aislados del rival. La victoria es un bálsamo de confianza antes de enfrentar el calendario más pesado del torneo. Las Diablas han demostrado que, bajo sol o bajo lluvia, tienen los argumentos futbolísticos para dominar a sus oponentes y ser consideradas candidatas naturales a los primeros puestos de la clasificación.

