Políticos de oposición mexicanos participarán en cumbre de extrema derecha de EU vs narcoterrorismo

Este jueves 5, algunos políticos de oposición de México participarán en una Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC) –una cumbre de la extrema derecha de Estados Unidos—dedicada al “combate contra el narcoterrorismo”, el concepto que ha utilizado la administración de Donald Trump para justificar sus intervenciones políticas y militares en América Latina. 

Entre los conferencistas mexicanos “confirmados” destacan el diputado Federico Döring, del PAN; el senador priista Mario Zamora Gastelum; el exgobernador de Tabasco Manuel Andrade Díaz –quien fue priista y perredista–; el diputado capitalino del PAN, Raúl de Jesús Torres Guerrero; la activista y exdiputada panista Rosi Orozco, así como Juan Iván Peña Nader, el fundador de la organización México Republicano, una suerte de sucursal del movimiento MAGA, la corriente política de Donald Trump, en el país. 

De acuerdo con la página de la CPAC, el programa de mañana abordará “la manera en la que los regímenes criminales amenazan la soberanía, la seguridad y los Estados Unidos”, partiendo de que “los Estados narcoterroristas de América Central y del Sur, junto con México, son responsables de inundar Estados Unidos con drogas letales, particularmente opiáceos sintéticos”. 

El tema de la CPAC, que tendrá lugar en Washington, está en el centro de la agenda internacional de la corriente más radical del grupo de Trump, que pretende lanzar ataques militares contra los grupos criminales latinoamericanos que el magnate designó como organizaciones terroristas internacionales.  

El mandatario de Estados Unidos apeló a este concepto para justificar el operativo militar en Caracas del pasado 3 de enero, durante el cual el ejército secuestró al presidente Nicolás Maduro y se lo llevó a Estados Unidos, dejando decenas de muertos en la capital de Venezuela. 

En México, varios actores de la oposición han visto en el nuevo intervencionismo estadunidense una oportunidad para ganar capital político y erosionar la fuerza de Morena, por lo que han insistido en equiparar a los gobiernos de la llamada Cuarta Transformación con una “narcodictadura”, y en acusar a Morena de tener acuerdos de complicidad con los grupos criminales que operan en el país. 

Entre los principales promotores de esta narrativa destacan el multimillonario Ricardo Salinas Pliego, quien libró una intensa guerra legal y mediática contra el gobierno para evitar el pago de los créditos fiscales multimillonarios de sus empresas; el presidente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, quien incluso viajó a Estados Unidos para denunciar la supuesta colusión de cuadros de Morena con el crimen organizado; o la senadora panista Lilly Téllez, quien pasó de ser abanderada de Morena –a principios del sexenio pasado– a convertirse en una de las detractoras más estridentes del partido en el poder.