PRI respalda reforma para reducir jornada laboral a 40 horas semanales, con dos días de descanso: Rubén Moreira

El diputado Rubén Moreira Valdez, coordinador del Grupo Parlamentario del PRI, manifestó el respaldo de la bancada a la reforma para reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales; sin embargo, advirtió que el dictamen debe incluir modificaciones, como una implementación inmediata para las grandes empresas y estímulos fiscales a pequeños y muy pequeños empresarios, a fin de evitar afectaciones económicas.
 
Asimismo, reiteró su exigencia de garantizar dos días de descanso obligatorios, al señalar que Morena busca posponer la aplicación total de la reforma mediante un esquema gradual.
 
“Nosotros vamos con las 40 horas, pero queremos que sea lo más pronto posible y que haya estímulos fiscales para los pequeños y muy pequeños empresarios… sí queremos los dos días de descanso. Vamos a ver si discuten qué cambios puede haber, porque Morena está tratando de alargarlo hasta que sean 40 horas”, indicó en declaraciones a representantes de medios de comunicación.

Sobre el hallazgo de los cuerpos de mineros que laboraban en la empresa Vizsla Silver Corp, en Sinaloa, el líder parlamentario lo calificó como un hecho lamentable e insistió en que los gobernadores y las gobernadoras tienen que ponerse a trabajar, al señalar que, una vez conocida la situación, debieron activarse de inmediato operativos de rescate y acciones integrales. 
 
Indicó que la información difundida en medios, sobre la existencia de más cuerpos en fosas, evidencia el subregistro de homicidios y explica el crecimiento de la desaparición de personas en el país. 
 
El diputado enumeró cinco acciones que deben asumir las y los gobernadores, en materia de seguridad: depurar y profesionalizar a las policías municipales, así como áreas de protección civil, garantizando salarios dignos; hacer funcionar los consejos estatales de seguridad con rendición de cuentas; limitar fuentes de financiamiento del crimen como casinos, carreras de caballos, peleas de gallos y alcohol; fortalecer sistemas de inteligencia local supervisados; concluir las averiguaciones previas y que los crímenes se castiguen.