Reto para el Plan México. Durante el 2025, año en que se lanzó la nueva política industrial del gobierno de México, la sangría laboral en el sector manufacturero del país no se detuvo.
De enero a diciembre pasados el empleo en la industria de la transformación se contrajo 2%, lo que significó su tercera caída anual consecutiva, de acuerdo con cifras publicadas este lunes por el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi).
En el 2024 se observó un descenso de 1.8%, mientras que en el 2023 el revés fue de 0.5%, muestran los registros de la Encuesta Mensual de la Industria Manufacturera (EMIM), levantada por el instituto de estadística.
Destaca que la contracción de la nómina manufacturera del 2025 fue la mayor desde el pandémico 2020 (-2.2 por ciento).
Pero si no se toma en consideración ese registro al tratarse de un año atípico, hay que remontarse hasta el 2009 –año de la Gran Recesión mundial– para observar una contracción, que fue en dicho caso de 8.4 por ciento.
De forma desglosada, la EMIM revela que el año pasado hubo despidos netos en 14 de las 21 ramas de actividad manufacturera contempladas en la encuesta.
En orden de importancia, las 10 ramas de fabricación con las mayores contracciones de nómina fueron:
- Equipo de transporte: -7.2%
- Insumos textiles y acabado: -4.9%
- Cuero y piel: -3.7%
- Vestido: -3.4%
- Prendas, excepto la de vestir: -3.3%
- Industrias metálicas básicas: -3.3%
- Muebles: -3.1%
- Madera: -2.9%
- Plástico y hule: -2.6%
- Productos metálicos: -1.1%
Al igual que en el 2024, la disminución del empleo manufacturero se observó de manera lenta, pero sostenida, a lo largo de todo el 2025.
Tuvieron lugar caídas mensuales en 10 de los 12 meses del año. Las excepciones fueron enero, cuando se observó un leve repunte de 0.3% y diciembre, con un muy marginal avance de 0.04 por ciento.
Desde otra perspectiva, en diciembre pasado se hilaron 34 meses de decrementos en comparaciones anuales, siendo el de dicho mes de 2.6 por ciento.
El deterioro del empleo manufacturero se profundizó en momentos en los que el gobierno mexicano ha anunciado diversas políticas de reimpulso para el sector.
Algunas de estas medidas están aglutinadas en el Plan México, anunciado en enero del 2025 y relanzado en abril de ese mismo año, como respuesta a la aplicación generalizada de aranceles de Estados Unidos, México incluido (aunque con diversas excepciones para nuestro país).
Estas incluyen estímulos fiscales para la instalación de plantas en ciertos polígonos industriales delimitados –denominados Polos de Desarrollo Económico para el Bienestar (Podecobi).
Además, el gobierno mexicano aplica desde el año pasado cuotas compensatorias a la importación de productos de la cadena textil-confección y de calzado.
También ha endurecido la supervisión del programa de importaciones temporales para la industria maquiladora, con el fin de mitigar lo que identifica como competencia desleal de productos textiles y de calzado importados.
A partir de este año, México también cobra aranceles de hasta 50% a productos agrupados en más de 1,400 fracciones arancelarias, si provienen de países con los que el país no tiene acuerdos comerciales.
IMSS valida datos
Los datos de la EMIM coinciden con los registros del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) relativos a la industria de la transformación.
Según el IMSS, en el 2025 se perdieron 127,200 empleos formales en este subsector. Se trató de la mayor pérdida desde el 2008 –año de inicio de la Gran Recesión mundial–, cuando tuvieron lugar 257,302 despidos.
La pérdida es notable porque la industria de la transformación es el subsector que más contribuye al empleo formal en el país.
A diciembre del 2025, cerró con una nómina de cinco millones 852,416 personas trabajadoras, que representaron 26% del total de personas trabajadoras registradas ante el IMSS.

