No debe cesar la estrategia contra la inseguridad

Por Víctor Barrera

“Ir a las causas” es la frase con las que los gobiernos de la 4T tratan de dar solución a los problemas que se viven y mantienen en México. En los social se busca que exista una paz social, cuando desde el gobierno se mantiene la división social, entre los que están con la 4T y los que no están.

Se llama traidores a la patria a quienes piensan diferente, si siquiera analizar que sus ideas o propuestas podrían llevar a una reconciliación social.

Se define, desde el gobierno, que el bienestar de la población parte de los apoyos económicos que se reparten, sin pensar que es mejor establecer las condiciones suficientes para que la gente busque, a través de sus capacidades, el bienestar y no solo estar esperando cada dos meses el apoyo que pueda permitir comprar alimentos y más o menos medicamentos u otros bines para sentirse bien.

Se dice que en la lucha contra los grupos criminales se actúa con estrategia y se pone como el ejemplo el reciente abatimiento de El Mencho, por lo que posiblemente una gran parte de este problema ya quedo resuelto.

Sin embargo, la percepción citadina mantiene un dejo de incertidumbre cuando la realidad golpea fuertemente a su economía, a la vida de sus familias y la poca o nula distribución de medicamentos para aliviar sus enfermedades.

El gobierno federal no ha entendido que los problemas no se resuelven en una sola acción, sino que esta acción debe ir acompañada de una estrategia que mantenga la solución a largo plazo y que evite reaparezca el problema.

Cuando se habla de bienestar, este solo se obtiene, por una buena cantidad de familias que reciben esos programas sociales y otra parte de la población, mantiene las mismas condiciones de pobreza.

Se habla de mejoramientos en la calidad académica, pero la realidad es otra. También se habla de la movilidad social cuando esta no mueve un ápice. De un sistema de salud con capacidad para proteger a todos los mexicanos, pero la escasez de medicamentos sigue presente.

Ahora se manifiesta que se combate a los grupos delincuenciales, pero todos sabemos que estos grupos tiene una facilidad para reorganizarse y cuando falta el líder existen muchas otras personas que pueden sucederlo. El día de ayer, los actos delictivos fueron menores, pero no desaparecieron. Es decir, el grupo delictivo del CJNG, se está reorganizando mientras sigue atemorizando a la gente, que siguen siendo rehenes donde grupo domina el territorio.

Lo otros grupos permanecen agazapados esperando ver cómo es la estrategia del gobierno federal quien ya se empieza a coordinar con la inteligencia de Estados Unidos.

Así y aun cuando se haya abatido a El Mencho, su organización sigue viva y trabajando. Por lo que es necesario que el gobierno federal no cese, que las fuerzas armadas sigan actuando y que se busque de inmediato a aquellos funcionarios públicos que siguen desde adentro del gobierno facilitando las cosas para que estos grupos delincuenciales mantengan en incertidumbre al país entero.