Una reforma electoral basada en incongruencias

Por Víctor Barrera

Cómo poder creer al gobierno que todo lo que presenta es para tratar de hacer cosas positivas y no negativas. Porque solo nos muestra que su objetivo principal es concentrar el poder no solo político, sino también el económico.

Ayer, en presentación Power Point, Claudia Sheinbaum dio más señales de lo estará incluido en la reforma electoral, algo que la sociedad civil no ha pedido, pero el gobierno se ha encargo de esparcir a través de su narrativa de la necesidad de ella.

Esto nos muestra las incongruencias del mundo donde vive la gente que pertenece a Morena. Porque se habla de reducir el costo de la democracia en el país y no exponen claramente la forma en la cual se realizará. Es cierto que los partidos políticos se han convertido en instituciones altamente costosas para México, pero recortar presupuesto y desaparecer organismos que impidan que se realicen actos ilícitos en los comicios no es precisamente evitar que la democracia sea cara.

Si lo medimos en pesos, probablemente sea una solución práctica, pero si lo medimos en los resultados, esto podría ser más caro socialmente. Explico, recortar en un 25 por ciento el presupuesto del INE y eliminar los Organismos Públicos Locales (OPLE) que se encargan de realizar, supervisar y calificar los comicios no significa un ahorro, sino el cargar el trabajo al INE y por consecuencia sin un presupuesto amplio, los errores y lagunas jurídicas seguirán presentes.

El recortar las prerrogativas a los partidos políticos, para ahorrar dinero, abre la puerta a que otros grupos con intereses particulares entren al juego de la democracia. Algunos señalan únicamente a los grupos criminales, que de alguna manera ya están dentro. No solo financiando campañas políticas sino poniendo candidatos que “ganan” las elecciones y que sirven a estos grupos y no a la sociedad civil. El caso más claro es el ex alcalde de Tequila. Y algunos funcionarios públicos que están para informar y agilizar el trabajo de estos grupos delincuenciales.

Entonces lo que se pretenda sea positivo podría dar resultados negativos, donde las viejas mañanas podrán realizarse, como embarazar urnas, o el llevar a votar a gente en varios distritos sin que exista un organismo que vigile y evite que se cometan esos delitos electorales. Y por supuesto ya en funciones, muchos de los candidatos “ganadores” felicitaran el enriquecimiento del os grupos de interés y criminales y no realizaran el trabajo a favor de la población.

Se afirma que se busca ahorrar recursos para que estos puedan ser aplicados en apoyo de la economía nacional. Otro punto incongruente, porque entonces reconocen que nuestra economía sigue debilitada y que la mayoría de los recursos se han ocupado a la creación de obras que han llegado a su culminación y que se siguen pagando con recursos públicos solo han servido para enriquecer a ciertos grupos.

Además, los gobiernos de la 4T se ufanan de haber sacado de la pobreza a millones de mexicanos, de tener un peso “fortachón” de alcanzar cifras excelentes en captación de Inversión Extranjera Directa, que ofrecer recursos para crear la infraestructura suficiente para alcanzar crecimientos superiores al 3 por ciento, para después afirmar que hace falta dinero. Una incongruencia total.

Se dice también que recortará el número de senadores plurinominales para tener una verdadera representación y no una abultada que ocasiona gastos innecesarios. Algo que no les ha gustado a los partidos PVEM y PT quienes hasta ahora han vivido más por ese tipo de legisladores que por buscar el voto directo de sus candidatos.

Esto último representa una incongruencia, porque los que ahora gobiernan, por años alzaron la voz para que más grupos de la población estuviera representada en el Congreso de la Unión y lo último fue que el número de legisladores plurinominales que Morena y sus aliados se aprobaron en los comicios del 2024 son quienes conforman esa mayoría aplastante, sorda y ciega que solo vela por los intereses de su movimiento y por el común.

Realmente Morena se maneja con incongruencias, lo malo es que la gente les sigue creyendo.