Por Víctor Barrera
Todo indica que se presentará esta semana la tan llamada reforma electoral, esto aun cuando no cuenten con la simpatía de sus partidos aliados, PT y PVEM.
Sin lugar a dudas ese paso, presentar la iniciativa, es un paso importante y un mensaje directo de Palacio Nacional a Palenque para señalar que se llegó hasta donde se pudo y que será necesario reorganizar la alianza, porque no se puede avanzar a un partido único, si se tiene aliados que solo buscan su interés propio.
Tanto el PT y el PVEM han manifestado que no aceptaran algunas medidas dentro de la pretendida iniciativa, pero esto se centra en los llamados legisladores plurinominales, que son la mayor parte con las que las bancadas de esos dos partidos se componen.
Para Claudia Sheinbaum servirá para reorganizar a Morena y establecer los límites a quienes militan en el movimiento y los que quieren entrar a este. Es buscar la independencia de Morena como partido, efectivamente, con una enorme cantidad de militantes y simpatizantes que son la fuerza del movimiento.
Hasta ahora la instauración de un partido único, sigue siendo la tentación más sustantiva y que permitiría consolidar la idea del de Macuspana. Esto podría ser el retroceso más peligroso no solo para la democracia en México sino para el futuro mismo del país.
Regresar a esas épocas, que muchos pensamos dejamos atrás con el siglo pasado, solo nos ubicaría en una dictadura perfecta, donde las decisiones serian de una sola persona, encargada del poder Ejecutivo y que las otras dos fuerzas estén subyugadas a estas decisiones, lo que, en avance económico, científico y en general en todos los sectores sería grave.
Desde mi punto de vista esta iniciativa será únicamente una prueba para saber hasta donde se cuenta con los aliados presentes y de no aprobarse, entonces en los comicios intermedios Morena hará todo lo posible para ganar los suficiente y demostrar que no necesita de ningún otro partido. Esto podría ser una decisión aventurada, pero al final bastante positiva.
De no aprobarse en este periodo, los comicios intermedios serán la respuesta los partidos PT y PVEM, que posiblemente no alcanzarían las mismas cifras que hasta ahora han obtenido, para regresas a su realidad de partidos pequeños con la necesidad de realizar alianzas para sobrevivir políticamente.
En cuanto a Morena, el resultado será suficiente para medir la forma en la cual la fuerza que ahora tiene, como partido oficialista con los recursos suficientes, para mover gante y obtener más votos, vía programas sociales.
No descartamos que Morena siga obteniendo un gran número de votos y como consecuencia más poder, mientras que el PT y PVEM vean mermada su fuerza.
Posiblemente Sheinbaum Pardo, solo mira este paso como la consolidación de un partido más cercano a ella y que en la segunda parte de su mandato reordene las cosas para en verdad decidir ella y allanar el camino para quien ella elija será su sucesor o sucesora ya con el poder de morena por completo.
Al final perderán quienes deban perder.

