Ataques israelíes en Beirut y el sur de El Líbano dejan al menos 24 muertos en las últimas horas

Al menos 24 personas han muerto durante las últimas horas en tres ataques israelíes en Beirut y en el sur de Líbano y son ya más de 60 los fallecidos por operaciones israelíes en el país después de la infructuosa incursión efectuada el sábado por el Ejército israelí en el este del país para recuperar los restos mortales de un militar israelí desaparecido hace 40 años, mientras que los militares israelíes han confirmado dos efectivos muertos, también este domingo, en un ataque de las milicias de Hezbolá.

De los fallecidos, 18 han sido identificados en la localidad de Sir al Ghabariya, y otros dos en el municipio de Saida, donde un ataque israelí ha destruido un domicilio entero que ha matado a dos miembros de una misma familia, padre e hijo, y la madre, que está en estado critico. Otras siete personas más han resultado heridas, según informa la agencia oficial libanesa NNA.

Además, otras cuatro personas han muerto este domingo en Aitit, en el municipio de Tiro, como consecuencia de el tercer ataque israelí.

Horas antes, otras cuatro personas han perdido la vida como consecuencia de un bombardeo israelí perpetrado a última hora de este sábado contra un hotel de Beirut, donde además ocho personas más han resultado heridas, según el último balance de las autoridades libanesas recogido por el diario ‘L’Orient le Jour’. Se trata de la primera vez que Israel bombardea Beirut recientemente sin aviso previo alguno.

El Ejército israelí ha informado de la muerte de cinco comandantes de la Fuerza Quds de la Guardia Revolucionaria iraní en un ataque «preciso» cuando estaban reunidos en un hotel de Beirut. Israel destaca que la Fuerza Quds es un «vínculo central» entre Hezbolá e Irán e identifica a tres de los dirigentes fallecidos: Mayid Husaini, Ali Raca Bi Azar y Ahmed Rasuli.

Israel destacó que en las últimas 24 horas ha llevado a cabo más de un centenar de ataques en todo Líbano contra «infraestructura de la organización terrorista Hezbolá», así como depósitos de armas y «decenas de instalaciones militares».

En particular, las Fuerzas Armadas israelíes destacan el ataque contra un centro de mando y entrenamiento de la Fuerza Raduán –fuerzas especiales de Hezbolá– en Dahiya, Beirut.

En el valle de la Becá Israel habría elimnado a un miembro de Hezbolá, Mustafá Ahmed Elzin, quien tendría según Israel relación con miembros de la Fuerza Quds iraní.

Israel ha sido acusado de violar en varias ocasiones el alto el fuego pactado con las milicias de Hezbolá que se pactó en noviembre de 2024 durante la guerra de Gaza. El Ejército israelí esgrime que Hezbolá ha incumplido los términos del acuerdo al seguir actuando en el sur del país y ahora, con la guerra de Irán y la reincorporación del partido milicia-chií, aliado de Teherán, a la ofensiva, la actividad militar israelí se ha reanudado a plena potencia.

Desde el comienzo de estos nuevos enfrentamientos, los ataques israelíes han dejado, según el Ministerio de Salud libanés, 394 muertos, incluidos 83 niños, y otros 1.130 heridos.

Hezbolá, por su parte, se ha atribuido en las últimas horas la responsabilidad de varios ataques contra los avances militares israelíes en el sur del Líbano, concretamente en Markaba, en el distrito de Marjayún, y en Aitarun, en el distrito de Bint Jbeil.

Según declaraciones del partido chií y sus milicias, los ataques también alcanzaron bases israelíes a lo largo de la frontera, así como las localidades de Nahariya y Kiryat Shmona, cuyos residentes habían sido amenazados por Hezbolá el día anterior.

Mientras, las autoridades libanesas han informado de que son ya más de medio millón, concretamente 517.000 las pesronas desplazadas como consecuencia de los ataques israelíes iniciados el lunes, dos días después del comienzo de la última campaña de bombardeos de Estados Unidos e Israel sobre Irán.

La ministra de Asuntos Sociales, Hanín el Sayed, ha explicado que de las 517.000 personas desplazadas, 117.000 han sido alojadas ya en centros de acogida.

El sábado las Fuerzas Armadas israelíes reiteraron la orden de evacuación de todo el territorio libanés situado al sur del río Litani, donde hay importantes ciudades como Tiro, Sidón, Nabatiye o Yezín.

«Las incursiones y bombardeos continúan mientras las FDI operan con gran fuerza en la zona. Por lo tanto, para su seguridad, les reiteramos nuestro llamado a que evacuen sus hogares inmediatamente y se dirijan directamente al norte del río Litani», apuntaba el portavoz en árabe del Ejército israelí, Avichai Adrai, en un mensaje publicado en redes sociales.

Adrai ha responsabilizado de esta medida a las milicias de Hezbolá, que «obligan a las FDI a actuar con fuerza en su contra en esa zona», indicó utilizando las siglas de las Fuerzas de Defensa de Israel.

Este domingo, el Ejército israelí ha confirmado la muerte de dos militares en un ataque de Hezbolá en el sur del Líbano: el sargento de primera clase Maher Khatar y otro militar todavía no identificado, ambos fallecidos este domingo.

El incidente tuvo lugar cerca de un puesto militar en el sur del Líbano, justo frente a la comunidad fronteriza israelí de Manara.

Según una investigación preliminar de las FDI, recogida por el ‘Times of Israel’, el incidente comenzó cuando un vehículo blindado de transporte de personal Puma se atascó en medio de las operaciones en la zona.

Las FDI enviaron otro vehículo blindado de transporte de personal Puma y dos excavadoras blindadas D9 para intentar rescatarlo, momento en que una de las excavadoras fue alcanzada por un proyectil, posiblemente un misil antitanque o un mortero, lo que provocó un incendio que mató a los dos soldados, según la investigación de las FDI. Un oficial también resultó levemente herido en el incidente.