El Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y el del Trabajo (PT) buscaban seguir nombrando a los legisladores plurinominales y no querían que se redujera el monto de recursos a los partidos políticos, afirmó Claudia Sheinbaum.
Agregó que cuando envió su iniciativa de reforma electoral al Congreso de la Unión, sabía que “era muy probable que el PT y el Verde no votaran a favor, como sabíamos y teníamos la certeza de que ni el PRI, ni el PAN, ni el MC iban a votar a favor”.
“¿Por qué envié la iniciativa sabiendo de antemano que era muy probable que no pasara? Yo tenía un compromiso con la gente y vimos aquí las encuestas de que la gente no está de acuerdo con que las cúpulas de los partidos políticos elijan a los diputados de representación proporcional y la gente tampoco está de acuerdo con que haya tanto recurso al INE ni tanto recurso a los partidos políticos y otras propuestas que enviamos en la iniciativa”.
Para Sheinbaum Pardo, era “muy importante mostrar que cumplimos, podríamos haber negociado que fuera solamente un poquito de acá, un poquito de allá, un poquito de más allá, ¿era factible negociarlo? Sí, sí era factible, pero tomé la decisión de no hacerlo porque yo había hecho un compromiso con la gente y para mí los compromisos se cumplen”.
La jefa del Ejecutivo federal reiteró que “en todo caso ya la gente, el pueblo va a ver quién votó y quién no votó en este caso. Entonces, hacia adelante depende también de cómo se avance, pero ya será una decisión de Morena, no una decisión mía”, y en cuanto a lo que estos aliados no quisieron, la presidenta respondió: “Ellos querían seguir nombrando los plurinominales, ellos no querían que se disminuyeran los montos de los partidos”.
Claudia Sheinbaum expuso que en la nueva propuesta del “plan B” analizan las fechas en que podrían llevarse a cabo la elección judicial y la revocación de mandato, es decir, en 2027 o en 2028, lo cual se definirá bajo un criterio de ahorro de costos y viabilidad de logística a conveniencia de la ciudadanía.
Entre los aspectos que toman en cuenta es si será necesaria la doble contratación de capacitadores, o de un conflicto para que los electores tengan que trasladarse a dos casillas en la misma elección; así como la cantidad de boletas que tendrían que votar.
Para tomar una decisión, el Ejecutivo federal espera la opinión del Instituto Nacional Electoral (INE), entre otros elementos, para conocer el monto al que equivaldrían estos cambios.
Por estas razones se sigue analizando una segunda propuesta del Ejecutivo federal, el llamado “plan B”, con una revisión que está a cargo de la Secretaría de Gobernación, para tener lista la iniciativa que sería enviada el lunes o martes de la próxima semana.
Su aprobación, de nuevo, dependerá del aval de aliados, por contener cambios constitucionales, según declaró Ricardo Monreal, coordinador de Morena en la Cámara de Diputados. La presidenta Sheinbaum Pardo pidió esperar la postura de los aliados para saber cuál será el destino de esta nueva propuesta.

