El instituto sueco V-Dem sentencia: México ya no es una democracia; India, Perú y Senegal le superan

India, Perú, Hungría, Serbia y Senegal son más democráticos que México. Desde hace dos años nuestro país es “una autocracia electoral”, advierte el diagnóstico del Instituto V-Dem.

Cada año, el instituto sueco revisa la evolución de más de 600 indicadores para cada país que reflejan el estado de su democracia, apoyándose en una red de varios miles de investigadores de todo el mundo.

La radiografía en el caso de México es simple: “La democracia ya se ha derrumbado”.

El análisis hace una revisión sobre el control político. El instituto clasifica a cada país en cuatro categorías, además de una zona gris: democracias liberales, democracias electorales, autocracias electorales y autocracias cerradas.

“Un caso singular de autocratización impulsada por la izquierda durante la ‘tercera ola’ política. El giro autocrático se produjo tras la elección en 2018 de Andrés Manuel López Obrador. Morena controla actualmente el Poder Ejecutivo y tiene mayoría en el Poder Legislativo. Además, impulsó una reforma para introducir elecciones generales para el Poder Judicial politizando así los tribunales”, se expone en el reporte difundido esta semana. 

El control político que Morena y la presidenta Claudia Sheinbaum han logrado en los últimos años ha llevado al país a ya no ser una democracia, pese al discurso gubernamental, al menos así lo confirma el reporte.

Que México esté catalogado como autocracia no implica el fin de las elecciones ni del sistema democrático formal, pero sí señala una degradación en su funcionamiento.  Cada vez más países presentan debilidades en sus instituciones.

“Los indicadores de libertad de expresión son los que con mayor frecuencia están disminuyendo, afectando a nueve de los 20 primeros. Suele ser la primera «ficha dominó» en caer cuando los países se autocratizan. Los esfuerzos gubernamentales por censurar a los medios de comunicación —que encabezan la lista— se están deteriorando sustancialmente en 44 países. Los gobiernos de Hong Kong, México, Myanmar, Eslovenia y Togo se encuentran entre los principales infractores de la última década”, se lee en el reporte. 

El informe de V-Dem advierte que el mundo atraviesa una etapa de “autocratización”, en la que más países empeoran sus estándares democráticos que los que mejoran. Por ejemplo, advierte que Estados Unidos dejó de ser considerado una democracia liberal, un hecho que no ocurría desde hace 50 años.

El informe concluye que la democracia para el ciudadano promedio en el mundo ha retrocedido al nivel de 1978. Los avances de la tercera ola de democratización desde mediados de la década de 1970 “están prácticamente erradicados”.

Otro factor central es el retroceso en derechos y libertades civiles. Según el último informe, si bien estos derechos continúan existiendo formalmente, como el acceso al voto, la protección de derechos reproductivos o la libertad de expresión, su ejercicio se ve cada vez más condicionado en la práctica, ya sea por decisiones políticas, judiciales o por el propio clima de polarización.

La polarización extrema aparece como un elemento estructural del problema. El número de democracias liberales se redujo de manera significativa en las últimas décadas. Aunque el informe no lo señala como tal, el regreso de la ultraderecha en el mundo es una consecuencia de la pérdida democrática en los gobiernos.

Este es el segundo año consecutivo que el instituto llega a la conclusión de que las autocracias siguen superando en número a las democracias. Entre los 179 países incluidos en la evaluación, V-Dem contabiliza actualmente 57 autocracias electorales y 35 autocracias cerradas, así como 31 democracias liberales y 56 democracias electorales.

Proceso publicó en junio último que, al final de su mandato, el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador aceleró los cambios constitucionales que durante su gobierno impulsó contra la institucionalidad democrática y delineó el camino que toca consumar a la presidenta Claudia Sheinbaum: el establecimiento de un régimen autocrático en México.

Aquella radiografía fue hecha por José Antonio Aguilar Rivera, coautor del informe mundial sobre la democracia 2025, del V-Dem Institute, de la Universidad de Gotemburgo, en Suecia.

“Sheinbaum no inició una tendencia autocratizante, sino que es la continuación de los procesos que se iniciaron en el sexenio de López Obrador. Estamos en un escenario en el que el régimen político democrático fue poco a poco desmontado, en un lapso de siete años, más o menos. Y ahora vemos cómo está tomando forma un nuevo régimen político que no es exactamente lo que había antes del año 2000 o 1997, cuando se inició el periodo de democratización”, dijo el investigador en aquella ocasión.

Ese diagnóstico se confirma con los resultados presentados esta semana por el V-Dem Institute, que lanza una advertencia:

“Si una democracia comienza a autocratizarse, es más probable que colapse a que sobreviva”.