¿Podría ocurrir otro revés a Claudia Sheinbaum?

Por Víctor Barrera

Hasta ahora todo hace suponer que el llamado Plan B de la reforma electoral aun no consigue el apoyo suficiente para que sea aprobado sin modificación alguna o n su caso desechado. Como se sabe, el Partido del Trabajo, mantiene su postura de evitar regresar al partido único porque entonces perdería todo lo ganado hasta ahora. En cuanto el PVEM solo ha demostrado que este se mueve en función de los intereses particulares de su dueño y el comité que lo secunda y no por la intención de representar a los ciudadanos.

De no aprobarse este Plan B sería un segundo revés a Claudia Sheinbaum y por supuesto la colocaría en una situación de debilidad. Pero también pondría en evidencia la capacidad de negociación de sus coordinadores legislativos.

Y aun cuando Claudia Sheinbaum ha estado señalando a quienes votaron en contra de la reforma original, esto solo muestra su debilidad y presionando mediáticamente pretende hacer que los legisladores, aliados voten sin cambiar absolutamente nada este Plan B que como hemos dicho resulta más peligroso para nuestra democracia que el plan original.

De rechazarse la propuesta, Claudia Sheinbaum no solo estaría viendo que no es quien manda en el país, sino que dentro de su partido existe gente que no quieren empujar un plan que también golpea a sus intereses.

Pirque no solo es el tema del ahorro en los comicios, sino los intereses de legisladores que han hecho a este poder en una simple oficina de colocaciones para sus familiares directos o para sus amigos, cónyuges o grupos de intereses particulares.

Porque el tema del narcotráfico de alguna manera queda arropado en esos intereses, porque para ganar ahora los comicios se necesita grandes cantidades de dinero para comprar voluntades o para generar presión y conseguir el voto. Y este dinero sale precisamente de los grupos de poder y ahora se ha demostrado que también de los grupos criminales.

No es el momento de mirar hacia otro lado, cuando el problema de va más allá de lo evidenciado en Tequila Jalisco, porque se ha hablado y en ocasiones se han presentado pruebas, que han sido desechadas, dónde se demuestra que mucho del dinero que entra en las campañas políticas no es precisamente emanado de acciones legales.

Lo más riesgoso de esto es que ahora sean los grupos criminales quienes ahora puedan decidir quiénes serán los candidatos y los ganadores de los comicios, lo que dejaría al país entero como rehén de estos grupos.

Otro temade importancia es la obsesión por meter la revocación de mandato justamente en los comicios intermedios, lo que de entrada sería un piso disparejo, porque la presidenta haría campaña política a favor de ella y de su partido.

Los ciudadanos debemos respaldar a los legisladores que se oponen a aprobar el Plan B y exigir a los que pretenden aprobarlo explicaciones claras sobre el sentido de su voto.

México no debe ni puede perder el camino que hasta ahora hemos logrado en nuestra democracia, que ha sido un constante cambio de regímenes. El problema es que, si no funciona, la ciudadanía debe sacarlos del poder y el Plan B está pensado para evitar esto. Con la creación de un partido único que centralice el control total en una sola persona y que solo los grupos cercanos a esta persona sean los favorecidos, como lo hemos visto desde el pasado régimen, donde los nuevos mil millonarios son quienes durante años luchaban por una democracia y ahora quieren evitar la misma para seguir siendo privilegiados.