Cuando mira nueve años atrás, en el inicio de su mandato como consejera del Instituto Nacional Electoral (INE), y si lo compara con la actualidad, Claudia Zavala Pérez considera que México sufrió “retrocesos” en derechos fundamentales con la desaparición de los organismos autónomos y en la división de poderes “porque el (Poder) Legislativo hace cosas muy apresuradas y sin el consenso que se requiere en un régimen democrático”.
Zavala Pérez, cuyo mandato en el INE concluirá formalmente este 4 de abril,asegura que “lo más preocupante es que los actores políticos, que deberían alinearse con las reglas que ellos pusieron para sus contiendas, sean los que no están dispuestos a cumplirlas y se enojan cuando se les aplique sanciones”.
–¿Qué vicios de las prácticas de los partidos políticos sobresalieron en la Comisión de Quejas y Denuncias?
–Adelantarse a las fórmulas –responde la funcionaria que encabezó esa comisión–; si tienen prohibido hacer precampaña, simulan actos en los cuales nada más no dicen que son candidatos, pese a las prohibiciones pintan bardas o colocan espectaculares con portadas de revistas con lo que posicionan a personas y contaminan las reglas del juego.
“Ahora todos los partidos vieron que están permitidos los actos de pre-pre-precampaña, y le van a entrar; los acordeones también van a quedar, y eso rompe mucho con el espíritu de la ley y de las grandes reformas que se implementaron para evitar los desequilibrios entre los que tienen más recursos y los que menos tienen.
“También permanecen las dadivas, y más recientemente el tema del financiamiento de publicaciones en redes sociales que se volvió importante en las elecciones judiciales, en las cuales estaba prohibida cualquier erogación en publicidad. Lo chistoso fue que todo mundo se deslindó de las publicaciones patrocinadas y dijeron que no había pasado nada”, sostiene.
Haciendo un repaso de los últimos nueve años, Zavala celebra que “logramos posicionar al INE como referente” en igualdad y paridad de género, en el tema de violencia política contra las mujeres en razón de género y respecto del voto por internet mediante lineamientos que sortearon resistencias de las fuerzas políticas.
“México está en la vanguardia de la paridad en América Latina y otras partes del mundo: tenemos Congresos y Poderes Ejecutivos paritarios, y esto lo conseguimos gracias al diseño de acuerdos por parte del INE, y lo hicimos en tensión con la clase política que presentó mucha resistencia contra la paridad en las gubernaturas, donde está el patriarcado plenamente, pues el Poder Ejecutivo dirige todos los trabajos en un estado: los partidos, en su totalidad, alegaban que el INE se involucraba en sus procesos internos y que la paridad no tenía cabida en la postulación de cargos unipersonales”, recuerda.
Zavala también refrenda que en los últimos nueve años el INE empezó a abrir la puerta al voto por internet, que se ha implementado en parte para los mexicanos residentes en el exterior. “En México no se aplica por la desconfianza que existe, pero hemos generado datos que muestran que es viable y seguro”, afirma.
De manera general, expone que “el INE se ha hecho cargo de procesos que no tenían precedentes, con todo y escasez de recursos y un discurso político polarizado y en su contra:
- Los instrumentos de participación ciudadana.
- La revocación de mandato.
- Las consultas populares.
El INE, insiste, superó todos los retos en un actuar cotidiano”, y precisa que, “cuando hablo del INE no me refiero a los 11 consejeros, sino a las más de 17 mil personas que dirigen los trabajos del INE, la mayoría de ellas integrantes del servicio de carrera”.
Al preguntarle sobre la atropellada elección judicial, la consejera defiende la actuación del árbitro electoral:
“El INE hizo lo que pudo hacer con los recursos y el tiempo que tuvo, y lo mejor que pudo”.
Y advierte que la segunda etapa de la elección, el próximo año, “va a tener un grado de complejidad mayor porque va a ser concurrente con las elecciones federales y vas a tener dos modelos que son completamente diferentes”.
Respecto de la relación del INE con el poder, Zavala considera que “con el gobierno, y sobre todo con Andrés Manuel López Obrador, la relación no fue tersa; había un gran enojo de mucho tiempo atrás porque siempre lo planteaba en su discurso; y sin tomar en cuenta lo que se hacía en ese momento en el INE hubo un ataque muy fuerte hacia el instituto”.
Sin embargo, aclara que, al margen de los ataques desde la tribuna presidencial, “existía una relación con otras autoridades al interior del Poder Ejecutivo, como la coordinación para la búsqueda de desaparecidos, o la entrega de información sobre radio y televisión a la Secretaría de Gobernación (Segob)”.
Tras la llegada de Claudia Sheinbaum Pardo a la Presidencia, agrega la consejera electoral, la tensión “ya no es frontal”, pero “no ha dejado de decirse que es una autoridad cara, con información que no corresponde con la realidad”, y explica:
“Hay una clara intención de debilitar la autonomía y la independencia del INE, dos condiciones que se lograron en 1996, y que se reflejan entre otros en la gestión de los recursos. La línea de debilitamiento de la autonomía del INE empezó hace unos años, en 2017 no hubo recorte y en 2018 el recorte no fue tan severo, pero de 2019 por acá empezaron las restricciones.
“También hubo un discurso particularizando a consejeras y consejeros por las decisiones que tomamos y que no gustaron –continúa–, como el tema del fideicomiso de Morena (por los afectados del terremoto de 2017), pero esa es la función del INE. Ahora bien, las representaciones de los partidos no ponían sobre la mesa los argumentos, sino las descalificaciones”.
De acuerdo con Claudia Zavala, el INE “no debe tener ni total lejanía ni total cercanía” con el poder, pues debe desempeñar “la función electoral con las relaciones necesarias”, pero siempre siendo “cuidadosos con las percepciones”. “Ni amigos ni enemigos”, insiste.
En ese contexto, descalifica la premisa impulsada por López Obrador y un sector de Morena, según la cual el INE es la institución electoral más cara del mundo. “Se compara con lo que no es comparable porque ninguna otra institución del mundo hace lo que hace el INE, como la construcción del padrón, la credencial, la cartografía, la distritación, la fiscalización, el monitoreo de radio y televisión… pero esta información incorrecta ha servido de base para quitar recursos al INE, y a la vez darle más atribuciones”, explica.
La consejera ofrece un ejemplo de esta carga de trabajo extra: con la desaparición del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI), ordenada por el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador, el INE tendrá que garantizar que los partidos políticos –nacionales y locales– cumplan con sus obligaciones de transparencia, con todo y la opacidad con la que suelen operar los partidos.
Zavala también evoca el procedimiento sancionador que el Órgano Interno de Control (OIC) “revivió” el año pasado contra tres consejeros –incluyéndola– por una votación que emitieron cuatro años antes, en diciembre de 2021, cuando el Consejo General del INE decidió posponer la consulta de revocación de mandato impulsada por el entonces presidente López Obrador.
“Es muy muy delicado que se atente contra esta garantía de independencia. Creo que es el precedente más delicado que podemos dejar en términos del desempeño de un funcionario electoral porque envía el mensaje de que si tú decides algo que no le gusta al grupo de poder o a una persona que tiene poder, te van a castigar”, denuncia.
“Y eso está prohibido por la ley y la Constitución. Sin embargo, el procedimiento existe y por eso estamos acudiendo a los tribunales, donde sigue una lentitud inexplicable”, agrega.
Zavala reconoce que ha existido una relación complicada del INE con su regulador, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), cuyo grupo mayoritario –encabezada por Mónica Aralí Soto Fregoso en los últimos años– desechó prácticamente todos los acuerdos del Consejo General del INE que seguían criterios contrarios a los del oficialismo.
“Hace muchos años teníamos claridad, en las autoridades administrativas electorales, sobre los criterios. Había congruencia. Hoy no la encuentro”, deplora la consejera. “Muchas veces hay resoluciones contradictorias entre resoluciones de la Sala Superior de las Salas Regionales. Esto ocurre en la fiscalización: a veces en una misma sesión resolvimos, en cumplimiento a sentencias, criterios que se oponen, y esto le pega a la seguridad jurídica.
“Creo que eso debe corregirse porque tiene un efecto para nosotros, las autoridades electorales. Cuando arbitras en pleno proceso electoral, debes tener mucha consistencia para que los partidos y los candidatos y las candidatas sepan lo que no se puede hacer, y si lo hacen, que lo puedas parar”, dice la consejera, quien aspira a terminar la tesis del doctorado que cursó en el propio TEPJF.
Aunque los representantes de los partidos políticos suelen utilizar la tribuna del INE para atacarse o cruzar denuncias, en ocasiones han hecho frente común contra decisiones del árbitro electoral que amenazan sus prerrogativas. “Hay batallas que dan en conjunto cuando sienten que el INE está invadiendo su autoorganización, pero la respuesta siempre ha sido que existen límites a la autoorganización, y la regla es que al interior de los partidos debe imperar la democracia”, dice Zavala.
|La consejera detalla que los partidos se han unido en momentos como cuando el INE empezó a revisar sus padrones y a sancionar las afiliaciones indebidas.
“Tenían un desorden grande en sus padrones, y cuando empezamos a sancionarlos estuvieron enojadísimos porque decían que era mucho dinero, y se unieron todos para pedir un año de gracia, con tal de revisar sus padrones y arreglarlos. En una lógica institucional sana se les concedió este plazo, y depuraron mucho sus padrones, no lo logran al 100% pero creo que se garantizaron más los derechos”.
“En el tema del gasto ordinario también suelen unirse en contra de criterios que consideran lesivos; van al tribunal y a veces ganan”, dice.
Al preguntarle sobre la llegada de los próximos tres consejeros del INE, y el riesgo de que se elijan perfiles afines al oficialismo, Zavala revira que “yo no hablaría de riesgos, hay que ver las personas que lleguen y la formación que tienen”.

