Propone garantizar servicios psicológicos en universidades

El diputado federal Alejandro Domínguez Domínguez presentó una iniciativa para adicionar el artículo 46 Bis a la Ley General de Educación Superior, con el propósito de que las instituciones públicas y privadas con reconocimiento de validez oficial de estudios cuenten, dentro de su estructura organizacional, con un área o servicio de atención psicológica destinado al alumnado.

Explicó que este servicio deberá ofrecer atención preventiva, orientación, intervención breve y canalización especializada cuando sea necesario. Además, deberá garantizar accesibilidad, confidencialidad, trato digno y un enfoque basado en derechos humanos.

La propuesta establece que cada institución cuente con el número suficiente de profesionales de la psicología en proporción a su matrícula escolar, conforme a los lineamientos que emita la autoridad educativa federal en coordinación con las autoridades de salud. También contempla la implementación de acciones de prevención, promoción de la salud mental, detección temprana de factores de riesgo y acompañamiento emocional para los estudiantes.

El legislador subrayó que la finalidad de su proposición es fortalecer el derecho a la educación en condiciones de bienestar integral y contribuir a la prevención de problemas de salud mental que afectan cada vez más a la juventud mexicana. Señaló que en entidades como Chihuahua la magnitud del fenómeno exige respuestas estructurales y permanentes.

Asimismo, destacó que la reforma busca favorecer la permanencia escolar, reducir la deserción universitaria, mejorar el rendimiento académico, disminuir situaciones de violencia o acoso, fomentar ambientes educativos saludables y, sobre todo, generar condiciones institucionales que prevengan crisis emocionales graves y conductas autolesivas.

El representante del PRI por el estado de Chihuahua añadió que esta obligación normativa responde a una necesidad social evidente y se alinea con tendencias internacionales en materia de bienestar estudiantil, con recomendaciones de organismos especializados en salud mental y con el enfoque de derechos humanos que reconoce la indivisibilidad entre educación, salud, dignidad y desarrollo integral.

Finalmente, el diputado Alejandro Domínguez afirmó que la universidad puede convertirse en un espacio protector y de apoyo inmediato para estudiantes en situación de vulnerabilidad emocional. Al promover la cultura del cuidado de la salud mental e integrar servicios psicológicos suficientes mediante normas claras, se logra una inversión social de alto impacto cuyos beneficios se reflejan tanto en el bienestar individual del estudiantado como en la estabilidad social y el desarrollo nacional, concluyó.