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El sector laboral sigue deprimido y sin poder festejar

Por Víctor Barrera 

México no logrará recuperarse del todo  de la crisis económica que aun vivimos y que fue consecuencia directa de la falta de una política económica encaminada a mantener el fortalecimiento de los sectores productivos, en especial el secundario y que dejo a la deriva a cientos de empresas ocasionando que para mantener en la subsistencia estas dejaran dentro de sus nóminas a millones de trabajadores 

De acuerdo con los resultados, presentados la semana pasada por el Inegi, la economía mexicana en el primer trimestre logro obtener un crecimiento del 0.4 por ciento, que comparado al mismo periodo del año anterior existe un déficit del 2.9 por ciento. 

El resultado arrojado en este primer trimestre, fue suficiente para que tanto el secretario de Hacienda, Arturo Herrera y el subsecretario Gabriel Yorio, manifestaran su alegría y manifestaran que esto será la base para el crecimiento económico al finalizar el año y que estiman en 5.3 por ciento. 

Sin duda es cierto que, para el segundo trimestre del año, la economía mexicana mostrará un crecimiento importante si se compara con el mismo periodo del año anterior, porque es precisamente en este tiempo cuando la economía mexicana sufrió su mayor golpe a permanecer cerradas las actividades económicas arrojando a millones de mexicanos al desempleo y a otros a tener que arreglárselas con un salario recortado entre el 15 al 30 por ciento. 

Entonces cualquier nivel de crecimiento que muestre la economía en este 2021, será mayor, por un largo trecho a la que se obtuvo en 2020, pero no será una fuente fehaciente de que la economía mexicana se ha recuperado a niveles anteriores a la pandemia. Hablamos el año del 2018, último dato positivo que se originó de manera importante y este cerró en 2 por ciento, porque en 2019, primer año de esta nueva administración el crecimiento anual fue de 0.3 por ciento. 

Entonces aun cuando se logre un crecimiento del 5.3 por ciento al finalizar este 2021, nuestra economía mantendrá una caída importante porque en 2020 la caída fue de 8.5 por ciento. 

En 2023 se espera que la economía, sin ningún fenómeno externo en contra, pueda crecer 3 por ciento y será hasta el 2024 cuando veamos la verdadera recuperación económica, por lo que esta administración federal dejara un país sin ningún cambio importante en cuanto a cómo recibió el país. 

 Los niveles de desempleo serán negativos, la inversión será escasa, debido a las decisiones políticas de esta administración empecinada en mantenerse en el poder y las nulas decisiones económicas para fortalecer los sectores productivos, la pobreza se mantendrá con varios millones de mexicanos en los distintos niveles la economía informal seguirá imperando y creciendo aún más lesionando a las arcas públicas. 

Sin embargo, la administración federal seguirá insistiendo en que la economía mexicana va bien, que el rebote económico se está dando y que en los próximos meses estaremos en niveles antes de la pandemia, es decir con crecimiento económico de como el del 2019 de 0.3 por ciento. 

Es cuero que la industria manufacturera y de exportación logren recuperar sus niveles anteriores, pero esto será solo una parte de la economía nacional, pero esto gracias al empuje que inyecta el crecimiento económico de Estados Unidos con quine México mantiene un intercambio comercial mayor al 80 por ciento. 

Pero el resto de la economía tardará años en volver a los niveles previos a la crisis por la pandemia de Covid-19 y otros años más para volver al nivel que tenían antes de la llegada al poder de López Obrador.  

La última vez que la economía mexicana creció fue en el lapso enero-marzo del 2019. Eso implica que el PIB mexicano lleva ya dos años en recesión.  

Pero hay sectores que extienden su depresión económica todavía más lejos.  

El sector de la construcción es uno de ellos y en este día tan emblemático para este sector, los resultados resultan con una recesión de 30 meses 

Hasta el momento no existe una inversión importante por parte del gobierno federal para ofrecer empleo a este sector, puesto que los grandes proyectos están en manos del Ejército y la contratación de mano de obra y de otros sectores es casi nula.  

El valor de la producción de las empresas constructoras pasó de 33 mil 575 millones de pesos en mayo del 2018 a 22 mil 202 millones de pesos en febrero pasado, de acuerdo con el último dato disponible.  

De esta magnitud es el profundo bache que tiene este sector que emplea a millones de personas y que claramente depende de la inversión pública, así como de evitar que las autoridades les pongan trabas, mucho menos ideológicas.  

Por lo tanto, este día, de la Santa Cruz, que festejan los trabajadores de la construcción como el pasado 1 de mayo, los trabajadores no tienen algún motivo para festejarlo 

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