“La inflación no está por encima de otros años”, subrayó, al recordar que en 2022 los precios se elevaron por la guerra en Ucrania y actualmente enfrentan presiones por el encarecimiento del petróleo.
Sheinbaum atribuyó la estabilidad de precios a los acuerdos con empresarios, especialmente en el sector energético, lo que ha permitido evitar incrementos mayores en combustibles.
Explicó que, sin estos acuerdos, el precio de la gasolina Magna podría alcanzar hasta 33 pesos por litro y el diésel alrededor de 35 pesos, cifras superiores a las actuales.
“No quiere decir que no estemos haciendo cosas”, afirmó, al señalar que su gobierno mantiene diálogo constante con gasolineros y otros sectores productivos.
Ante el encarecimiento de productos básicos, la presidenta anunció que sostendrá reuniones con productores y cadenas comercializadoras para evitar incrementos en alimentos como el jitomate y la tortilla.
Sheinbaum cuestionó la disparidad en los precios del jitomate, al señalar que puede encontrarse en 20 pesos en algunos puntos y hasta en 80 pesos en tiendas de autoservicio.
“Eso no puede ser”, enfatizó, al adelantar que se buscarán acuerdos directos entre productores y distribuidores para estabilizar costos.
El subsecretario de Ingresos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, Carlos Lerma Cotera, explicó que el incremento en productos como jitomate, cebolla y papa responde a factores estacionales y climáticos que afectaron la producción.
Detalló que condiciones meteorológicas atípicas en meses recientes redujeron la oferta agrícola, lo que impactó directamente en los precios al consumidor.
De acuerdo con Hacienda, la inflación actual se mantiene dentro de los rangos observados en las últimas décadas y en línea con las previsiones del Banco de México.
El gobierno federal reiteró que continuará implementando medidas para contener los precios, especialmente en productos de la canasta básica, en un contexto de volatilidad internacional.

