Denuncia ONG desaparición de donaciones para albergue por Otis

La organización Reinserta denunció la desaparición de donaciones destinadas al equipamiento de un refugio para niñas, niños y adolescentes sobrevivientes de violencia extrema en Acapulco, Guerrero, y anunció que emprenderá acciones legales para esclarecer los hechos.

Según la organización, el incidente ocurrió en el marco de la entrega de la reconstrucción de la llamada “Villa de las Niñas”, un espacio bajo resguardo del DIF Acapulco que fue rehabilitado tras los daños ocasionados por el huracán Otis.

El proyecto, impulsado durante más de dos años por sociedad civil, empresas y donantes, permitió la construcción de un inmueble con capacidad para 100 menores, equipado con áreas educativas, espacios recreativos y atención psicológica, enfocado en la recuperación de víctimas de violencia sexual, trata y abandono.

Sin embargo, la organización detalló que recientemente envió un camión con insumos esenciales —como biberones, artículos para ludoteca, ropa de cama, lámparas y productos de higiene—, los cuales desaparecieron tras su entrega en el inmueble, sin que existiera claridad sobre su paradero.

“Al acudir al lugar, fuimos informados de que dichos bienes ya no se encontraban ahí”, se detalló en una comunicación oficial. Tras más de 40 horas de búsqueda, se logró recuperar únicamente una parte de los artículos, algunos en condiciones de uso y sin que hubieran sido destinados a los menores.

La ONG calificó lo ocurrido como “profundamente alarmante” y cuestionó las condiciones de resguardo del inmueble, así como la falta de claridad sobre la desaparición de los bienes.

Además, señaló la ausencia de autoridades municipales durante el seguimiento del proyecto y lamentó que la presidenta del DIF local no estuviera presente en el acto de entrega ni garantizara condiciones básicas de seguridad para los insumos.

Si bien reconoció el trabajo de personal del sistema DIF, Reinserta advirtió que estos hechos reflejan fallas graves en la protección de recursos destinados a la infancia vulnerable, lo que —subrayó— no puede ser normalizado.