El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, investigado por la Secretaría de Anticorrupción y Buen Gobierno por el caso del alojamiento de su hijo en la embajada de México en Londres, se mantiene en su cargo, aseguró Claudia Sheinbaum.
En la mañanera, la mandataria destacó el trabajo “excelente” que Ebrard ha mantenido con dos instituciones relevantes de Estados Unidos, en el contexto del T-MEC: La Oficina del Representante Comercial (USTR) y la Secretaría del Comercio.
“Marcelo está haciendo un excelente trabajo al frente de la Secretaría de Economía con su equipo, un trabajo incansable en muchas áreas. Conocemos el área de relación con Estados Unidos», dijo. “Hay un trabajo muy intenso de información y ahora ya como parte de la información formal, pero él atiende a todas las cámaras, los impactos que se han tenido algunos de los aranceles en distintos sectores, facilitar, tiene una cartera de inversión con su equipo”.
La jefa del Ejecutivo Mexicano agregó que el excanciller además reúne a todo el gobierno en una mesa de trabajo para ver los permisos, si el proyecto es viable, cuánto van a tardar los permisos.
“Nos vemos todos los lunes en una mesa de trabajo para ver desarrollo económico del país. Entonces está haciendo una excelente labor”, apuntó.
Entre octubre de 2021 y abril de 2022, Marcelo Patrick Ebrard Ramos ocupó una habitación en la embajada de México en Londres, ubicada frente a la plaza de Belgrave Square, en el exclusivo barrio Belgravia, mientras su padre, Marcelo Ebrard, era el titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).
De acuerdo con el periodista Claudio Ochoa Huerta, en una columna publicada en El Universal, la entonces embajadora Josefa González Blanco Ortiz Mena proporcionó al hijo de Ebrard todos los servicios de la embajada durante su estancia en Londres, incluyendo “aseo de los espacios, lavado y planchado de ropa, más preparación de alimentos con cocinera personalizada”.
Según Ochoa, el hijo de Ebrard estuvo en la embajada durante una estancia por estudios de maestría, en lo que representa “sin lugar a dudas un acto de nepotismo y uso de recursos públicos” a favor del entonces canciller, quien era el jefe directo de Josefa González Blanco Ortiz Mena.
La columna plantea que Ebrard reconoció la estancia de seis meses de su hijo en la embajada, pero la atribuyó a un “ofrecimiento” de la entonces embajadora, quien salió recientemente de su cargo con cuestionamientos públicos sobre las fiestas que organizaba en el recinto diplomático.
En la mañanera del jueves 16 de abril, Ebrard dijo que lo único que se le puede recriminar por la estancia de su hijo en la residencia de la embajada de México en Londres –que tiene gastos pagados con recursos públicos – es su preocupación como padre, y no observa ningún abuso en esa acción.
“No veo en ello ningún abuso de mi parte, salvo la preocupación de un papá por un hijo. No usamos ningún recurso indebidamente”, dijo.

