La diputada Meggie Salgado (Morena) impulsa una iniciativa de reforma al artículo 29 de la Ley General de Educación, con el propósito de incorporar en los planes y programas de estudio de la educación inicial, básica y media superior el aprendizaje de la educación financiera.
La propuesta, turnada a la Comisión de Educación, busca especificar que este conocimiento es fundamental para que las y los educandos desarrollen, mediante la práctica cotidiana, habilidades para la administración responsable de sus recursos, el ahorro, el consumo informado, la prevención del sobreendeudamiento y la toma de decisiones económicas conscientes.
Con esta reforma también se establece que su enseñanza deberá privilegiar actividades prácticas acordes a la edad, contexto y entorno social del alumnado, a fin de fomentar una cultura permanente de responsabilidad financiera, bienestar personal y desarrollo social.
La legisladora sostiene que la educación financiera no solo es una herramienta clave para el bienestar individual, sino también para la estabilidad económica del país. “Las personas con mayor educación financiera tienden a ahorrar más, lo que impulsa el crecimiento económico”.
Afirma que en un mundo donde los productos financieros son cada vez más complejos, es necesario impulsar la educación financiera en todos los niveles, desde las escuelas hasta el entorno laboral. “Sólo así se podrá construir una sociedad más informada y financieramente sana”.
La diputada Meggie Salgado resalta que de acuerdo con la Encuesta Nacional de Educación Financiera (ENEF) de 2017, solo el ocho por ciento de las y los mexicanos ha recibido educación financiera a través del sistema escolar, y un 65 por ciento de la población gasta más de lo que gana.
Esta falta de conocimientos, agrega, no solo provoca endeudamiento excesivo, sino que contribuye a una baja tasa de ahorro y una escasa comprensión sobre las opciones de inversión. Además, muchos recurren a servicios financieros informales como las tandas o el crédito de prestamistas, que suelen tener costos elevados.
Ante este escenario, refiere que es fundamental que en las instituciones educativas profundicen los conceptos de ingresos, ahorro, consumo, inversiones, deuda, patrimonio y toma de decisiones económicas conscientes, incorporando su estudio de manera cotidiana y sostenida.
Considera que al aprobarse esta reforma se lograría que los educandos desarrollen habilidades prácticas para la administración responsable de los recursos, el ahorro, el consumo informado, la prevención del endeudamiento excesivo y la toma de decisiones económicas conscientes a lo largo de su vida.

