México está en la estrategia del friendshoring en la fabricación de productos farmacéuticos, destacó la Asociación Nacional de Fabricantes de Medicamentos (Anafam) en una carta enviada a la Representación Comercial de Estados Unidos (USTR).
Un aviso previo de la USTR identifica a México como un país con exceso de capacidad estructural en sectores manufactureros, citando como indicador principal el superávit comercial bilateral de bienes de México con Estados Unidos de 197,000 millones de dólares en 2025, liderado por el sector automotriz y, en segundo lugar, por la construcción, el transporte ferroviario y marítimo, y el sector salud.
México está en la estrategia del friendshoring en la fabricación de productos farmacéuticos, destacó la Asociación Nacional de Fabricantes de Medicamentos (Anafam) en una carta enviada a la Representación Comercial de Estados Unidos (USTR).
Un aviso previo de la USTR identifica a México como un país con exceso de capacidad estructural en sectores manufactureros, citando como indicador principal el superávit comercial bilateral de bienes de México con Estados Unidos de 197,000 millones de dólares en 2025, liderado por el sector automotriz y, en segundo lugar, por la construcción, el transporte ferroviario y marítimo, y el sector salud.
Del Olmo expuso que los fabricantes farmacéuticos mexicanos dependen estructuralmente de los Ingredientes Farmacéuticos Activos (API) y los insumos químicos intermedios importados, ya que actualmente carecen de una base de producción nacional suficiente para abastecer a su propia industria. Sin embargo, Estados Unidos es la principal fuente de intermedios avanzados y API especializados que se utilizan en medicamentos y productos biológicos patentados de alto valor en México.
La consultora Research and Markets prevé que el mercado mexicano de API crezca de 4,390 millones de dólares en 2024 a 7,420 millones de dólares en 2033, lo que representa una tasa de crecimiento anual compuesta de 6%, con una expansión diseñada específicamente para reducir la dependencia regional de los proveedores asiáticos y fortalecer la resiliencia de la cadena de suministro norteamericana, complementando, en lugar de desplazar, los intereses manufactureros de Estados Unidos. Al dar prioridad a la producción de materias primas dentro de la región del T-MEC, Del Olmo afirmó que México busca mitigar las dependencias críticas de China y la India, posicionándose como un socio complementario que refuerza la seguridad sanitaria colectiva del bloque sin suponer una amenaza competitiva para los intereses estadounidenses. “México representa un aliado clave para la estrategia de nearshoring/friendshoring de Estados Unidos, asegurando los intereses en este sector”, dijo.
Del Olmo argumentó que México se ha convertido en un centro regional clave para la producción de medicamentos genéricos, gracias a su posición como el socio más cercano disponible para la diversificación de la cadena de suministro estadounidense fuera de Asia.
Un aviso previo de la USTR identifica a México como un país con exceso de capacidad estructural en sectores manufactureros, citando como indicador el superávit comercial bilateral de bienes de México con EU de 197,000 mdd.

