Las y los diputados federales del PRI presentaron una iniciativa para garantizar becas de excelencia académica a estudiantes con alto rendimiento escolar, estableciendo como requisito un promedio mínimo de 9, conforme a criterios objetivos, equitativos y transparentes.
Encabezados por el coordinador Rubén Moreira Valdez, junto con las diputadas Laura Ivonne Ruiz Moreno, Xitlalic Ceja García, Ana González González y el diputado Juan Moreno de Haro, los integrantes de la bancada priista buscan avanzar hacia un modelo educativo más justo, en el que la equidad y el mérito coexistan como principios rectores de la política pública, fortaleciendo el papel de la educación como motor de movilidad social y desarrollo nacional.
En el documento, subrayaron la necesidad de incorporar en la Ley General de Educación disposiciones que obliguen expresamente a las autoridades educativas a implementar programas de becas de excelencia académica.
En acuerdo con la dirigencia nacional del PRI, señalaron que la inclusión de este criterio en la legislación no solo reconoce el esfuerzo individual, sino que también genera un sistema de incentivos que promueve el alto rendimiento académico en todos los niveles educativos. Al mismo tiempo, prevén que las autoridades puedan complementar este criterio con elementos que atiendan las particularidades de cada contexto, garantizando un equilibrio entre mérito y equidad.
“La educación constituye el eje central para el desarrollo social, económico y cultural de cualquier nación. En México, los avances en cobertura educativa han sido significativos; sin embargo, los retos en materia de permanencia, equidad y calidad continúan siendo profundos”, afirmaron los legisladores.
En un contexto marcado por la desigualdad económica y las secuelas de la pandemia, los priistas destacaron la importancia de fortalecer los mecanismos de apoyo que garanticen trayectorias educativas completas y exitosas.
Los integrantes del GPPRI sostuvieron que su propuesta pretende consolidar un sistema educativo que no sólo garantice el acceso, sino que también reconozca y promueva el desempeño sobresaliente, generando condiciones para que las y los estudiantes desarrollen plenamente su potencial.
Recordaron que uno de los principales desafíos estructurales del sistema educativo mexicano es la deserción escolar, fenómeno que limita el desarrollo individual y reproduce condiciones de desigualdad social.
Los representantes populares priistas explicaron que de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), más de cinco millones de estudiantes abandonaron sus estudios durante el periodo de la pandemia. De ellos, aproximadamente 2.9 millones lo hicieron por falta de recursos económicos, mientras que 2.3 millones enfrentaron dificultades directamente relacionadas con la educación a distancia, como la carencia de dispositivos tecnológicos o de conectividad.
Asimismo, señalaron que alrededor de 740 mil estudiantes no concluyeron el ciclo escolar 2019-2020, lo que evidenció el impacto inmediato de la crisis sanitaria en el sistema educativo.
Finalmente, los diputados que coordina Rubén Moreira enfatizaron que aún hoy existe un número significativo de niñas, niños y jóvenes que permanecen fuera del sistema educativo, siendo la falta de recursos económicos uno de los factores determinantes. Este fenómeno, dijeron, demuestra que la deserción escolar no es un problema coyuntural, sino estructural, estrechamente vinculado a las condiciones socioeconómicas de los hogares.

