El diputado Fernando Jorge Castro Trenti, integrante del Grupo Parlamentario de Morena, suscribió una iniciativa que reforma el artículo 79 de la Ley General de Salud, en materia de reconocimiento y regulación de la fisioterapia. Dicha propuesta tiene por objeto dar certeza jurídica y garantizar una atención oportuna, segura y de calidad para la población.
El documento detalla que la fisioterapia se concibe como la ciencia y el arte del tratamiento físico, que integra un conjunto de técnicas basadas en la aplicación de medios físicos como el movimiento, el ejercicio terapéutico, el calor, el frío, la luz, el agua, la electricidad y el masaje, todo con el propósito de curar, prevenir, recuperar y readaptar a las personas con disfunciones psicofísicas, contribuyendo así a mejorar su calidad de vida.
Se estima que alrededor de 2, 400 millones de personas en el mundo presentan alguna condición que podría beneficiarse de servicios de rehabilitación, una necesidad que se prevé aumente de manera sostenida debido al envejecimiento poblacional y a la mayor prevalencia de enfermedades crónicas y discapacidades. No obstante, se indicó, una proporción significativa de estas necesidades permanece desatendida, especialmente en países de ingresos bajos y medianos, donde más del 50 por ciento de la población no accede a los servicios de rehabilitación que requiere.
Además de esta disciplina (fisioterapia), también comprende la realización de evaluaciones especializadas que permiten valorar la afectación neurológica, la fuerza muscular, las capacidades funcionales, la amplitud del movimiento articular y la capacidad vital, así como el uso de herramientas diagnósticas que facilitan el seguimiento y control de la evolución del paciente.
En ese sentido, la propuesta del legislador indica que la fisioterapia en México ha pasado de ser percibida como una terapia de apoyo a consolidarse como una disciplina sanitaria estratégica para la viabilidad del sistema nacional de salud. Ante el aumento sostenido de las enfermedades crónicas no transmisibles y el envejecimiento poblacional, tal es así que el contexto demográfico y epidemiológico refuerza la necesidad de fortalecer disciplinas como la fisioterapia.
Actualmente, el país cuenta con más de 15 millones de personas de 60 años o más, lo que representa alrededor de 12 por ciento de la población. Paralelamente, las enfermedades crónicas no transmisibles constituyen el principal problema de salud en este grupo etario. Estas condiciones, señaló, no solo incrementan el riesgo de discapacidad y dependencia funcional, también el cambio demográfico refuerza la urgencia de fortalecer a la fisioterapia.
En ese tenor, proyecciones del Instituto Nacional de Estadística y Geografía indican que para 2030, más de 14 por ciento de la población será mayor de 60 años, mientras que el Consejo Nacional de Población estima que para 2050 este grupo superará el 20 por ciento del total nacional. “Este escenario anticipa un incremento sustancial en trastornos de movilidad, fragilidad y discapacidad, lo que obliga a priorizar un enfoque preventivo y funcional dentro de la atención sanitaria”, expresó.
Por lo que la intervención fisioterapéutica temprana se posiciona como una estrategia costo-efectiva, pues reduce el riesgo de dependencia funcional, las caídas y sus complicaciones, las cuales figuran entre las principales causas de hospitalización y gasto catastrófico en salud en personas adultas mayores”, advirtió la propuesta de Castro Trenti.
“La fisioterapia desempeña un papel fundamental en la reducción de hospitalizaciones prolongadas, la prevención de complicaciones asociadas a la inmovilidad, la mejora de la movilidad, la autonomía y la calidad de vida de personas con enfermedades crónicas o discapacidad, así como en la disminución de los costos del sistema de salud de mediano y largo plazos, al favorecer la rehabilitación oportuna y la reintegración social y laboral”, expuso.
Derivado de lo anterior, se expone la necesidad de establecer un marco legal claro y actualizado que reconozca de manera explícita a la fisioterapia dentro de la Ley General de Salud y habilite el desarrollo de disposiciones técnicas que armonicen su práctica en el Sistema Nacional de Salud, fortalezcan la certeza jurídica y garanticen una atención oportuna, segura y de calidad para la población.
Por ello se plantea reformar el artículo 79 de la Ley General de Salud, a efecto de reconocer expresamente a la fisioterapia como una profesión del campo de la salud y establecer el mandato para la emisión de una Norma Oficial Mexicana que regule su ejercicio.
Con ello, “se busca atender un rezago normativo que ha limitado el desarrollo de esta disciplina, a pesar de su relevancia frente al envejecimiento poblacional, el incremento de las enfermedades crónicas no transmisibles y el aumento de la discapacidad funcional, así como fortalecer la seguridad de los pacientes y la calidad de los servicios de rehabilitación”, apuntó.

