Por Víctor Barrera
Hoy inicia el Mundial de Fútbol 2026 en México y por supuesto a la inauguración no acudirá Claudia Sheinbaum, para evitar la rechifla e insultos de parte de la afición mexicana. Sin embargo, el acto que algunos realizaran de repudio a Sheinbaum Pardo estará presente.
En la Ciudad de México habrá protestas que realizaran varios grupos que se sumaran a las ya establecidas por el CNTE, y por supuesto que sus razones son válidas, aunque no escuchadas.
Pero más allá de lo que hoy suceda existe otro punto importante que es que pasará luego de terminar el mundial de futbol. Las cosas no se moverán casi nada en estos días y después de 38 días la realidad volverá a golpear a muchos mexicanos.
Seguiremos escuchando las palabras de Claudia Sheinbaum de exigir pruebas para entregar a las personas que ha pedido el gobierno de Estados Unidos sean extraditados para juzgarlos por delitos que atentan a la salud de los norteamericanos.
Recordemos que recientemente durante el segundo aniversario de su triunfo en las elecciones del 2024, Sheinbaum Pardo decidió realizar un discurso confrontativo acusando al gobierno de Estados Unidos de injerencista y realizando un llamado al pueblo de México a defender la soberanía. Esto mientras ha intentado por muchas ocasiones no cumplir con el Tratado de Extradición que ambas naciones tienen para combatir a grupos delincuenciales que afectan a ambas naciones.
Acusó que desde Estados Unidos se intenta desestabilizar al gobierno mexicano, a su gobierno, porque insinuó que la extradición que pide Estados Unidos de diez mexicanos, sin presentar pruebas, está más orientado a pretensiones electorales y no responde al combate al narcotráfico. Por lo que México jamás aceptará injerencia de nadie.
Sin embargo, su gobierno no ha realizado las investigaciones a profundidad para conocer la situación de esas diez personas. Al contrario, se les protege como si de ellos dependiera la soberanía nacional.
Por otro lado, el secretario de Economía, Marcleo Ebrard, informa que se alargaran por dos días más las conversaciones con las autoridades norteamericanas para llegar a un acuerdo que permita mantener una relación comercial con el país vecino. Algo que de paso debe señalarse como muy positivo para México.
Se ha intentado por todos los medios minimizar las advertencias de las calificadoras internacionales que señalaron varios puntos por las cuales han decidido bajar la calificación de grado de inversión a México y que ponen a nuestro país más pegado a una negativa total y colocar a los papeles de deuda que ofrece en el mundo como basura y no apta para inversión.
El gobierno mexicano espera que en los días que dura el Mundial de fútbol, las cosas cambien, que los mexicanos olvidemos los problemas persistentes, que no veamos como los capitales privados disminuyen en nuestro país, y que la inflación subyacente, la que verdaderamente preocupa a las familias mexicanas sigue muy por encima del 4.50 por ciento.
En tanto, en la cámara de diputados el coordinador de la bancada de Morena, Ricardo Monreal Ávila, presenta una iniciativa de ley para modificar el artículo 41 constitucional y proponer causas de nulidad electoral por injerencia extranjera. Concepto que es tan amplio y que no ha sido definido, porque así conviene a los intereses de Morena. De tal forma que el Tribunal Electoral podrá definir injerencia extranjera por varias aristas y anular comicios enteros.
Pero serán 38 días en los cuales los mexicanos estaremos inmersos en el fútbol, dejaremos de hablar de política, de los grupos criminales del narco, de los desaparecidos, de los enfermos que no tienen medicamentos, de los altos niveles de inseguridad y algunos otros problemas que se han ido acumulando a lo largo de los últimos siete años y que son responsabilidad de resolver de la presente administración.
Después del Mundial de fútbol, vendrá la cruda realidad y veremos que la economía mexicana sigue estancada, que no existe la creación de empleos formales que se necesitan en México, que se alienta con ello la informalidad y que esto permite fortalecer a los grupos de choque de Morena.
Serán días de goles y celebraciones y después la realidad que sigue sometiendo a millones de mexicanos ante una inacción real del gobierno para evitarlo.

