Luego de una semana sin diálogo con el gobierno federal, integrantes de la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación (CNTE) regresaron a la Secretaría de Gobernación (Segob), pero con la exigencia de que haya castigo y “renuncias” en la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) capitalina o en la administración federal por el hostigamiento, robo y amenazas de muerte contra sus integrantes la mañana de este miércoles.
A su llegada a la Segob, con un retraso de dos horas y media según la cita anunciada, condicionaron el final de su paro nacional a la solución completa de sus demandas centrales, entre ellas la abrogación de la Ley General del ISSSTE del 2007, de la reforma educativa Peña-AMLO, pensiones dignas y aumento salarial del 100 por ciento.
“Fuimos agredidos por la fuerza del Estado, de este crimen organizado desde el Estado, lo queremos decir así, porque nos robaron, nos golpearon, estuvieron hostigándonos, violentaron físicamente y verbalmente a los compañeros que llevaban el sonido y a su servidora junto con otros compañeros”, denunció Elvira Veleces, secretaria general de la sección 14 de Guerrero.
En declaraciones antes de entrar al Palacio de Cobián, agregó que fueron 10 los maestros disidentes agredidos cuando apenas comenzaban a concentrarse en la avenida del Imán, con la intención de acercarse al estadio Ciudad de México.
Acusó que un supuesto elemento de la Segob les dijo que “iba a asegurarse de que hiciéramos la marcha pacífica”, pero que después llegaron entre 60 y 70 policías que los hostigaron sin ningún protocolo; además de que los encapsularon, los golpearon y les destruyeron su equipo de sonido.
La dirigente guerrerense añadió que a ella le pegaron, le quitaron y destruyeron su teléfono y que a varios de sus compañeros les robaron su cartera con credenciales y el dinero de su quincena. “Nos dijeron que nos retiráramos hacia Guerrero porque si no, para la otra, iban a matarnos”. Mientras que a Octavio Romero Jerónimo, herido en la mejilla el 1 de junio, “lo amedrentaron y le dijeron que para la otra lo desaparecían o lo mataban”.
Veleces dijo que, tras ese “ataque directo” al contingente de Guerrero, “hacemos responsable a la presidenta (Claudia Sheinbaum) por cualquier cosa que le llegue a pasar a cualquiera de nosotros que estamos en movimiento, pero también hacemos responsable a los secretarios de Estado, no tienen la capacidad de resolver, pero sí amedrentar”.
Antes de entrar a la reunión con representantes de la Secretaría de Gobernación y de Educación Pública, así como del ISSSTE, los líderes de la disidencia magisterial dijeron que, al retomar el diálogo, exigirán que haya “castigo” y “renuncias” contra los mandos que dieron la orden de agredirlos.
Veleces dijo que, en su momento harían la denuncia penal correspondiente, aunque adelantó: “Vamos a emitir la denuncia formal, pero no esperamos nada porque ellos mismos son los que dan las órdenes”.
Pedro Hernández, secretario general de la sección 9, denunció que en la concentración que hicieron en la avenida Acoxpa “llegaron policías en motocicletas, también a hostigar”, además de que hubo “jaloneos”. Y acusó que no había diferencia entre la fotografía de este miércoles con el gobierno de la Cuarta Transformación y la del 2016, cuando el gobierno del priista Enrique Peña Nieto reprimía sus protestas.
Sobre la reanudación del diálogo, añadió: “Acudimos nuevamente diciendo que nosotros no hemos roto el diálogo, que nosotros tenemos propuestas, tenemos planteamientos y bueno, los funcionarios tendrán que decir lo que corresponda”.
Yenny Pérez, de la sección 22 de Oaxaca, denunció que también fueron hostigados con la presencia constante de un helicóptero de la SSC que sobrevoló su manifestación sobre la calzada de Tlalpan, desde el metro Taxqueña.
“Sigue siendo desde luego una criminalización de la protesta social… Si tocan a uno, nos tocan a todos. Somos la Coordinadora y en la mesa vamos a exigir que haya castigo a los responsables, que hubo alguien que dio la orden, que si es gobierno la Ciudad de México, que si es la jefa de gobierno o si es el gobierno federal tienen que dar la cara”, añadió.
Al ser cuestionados por la prensa si traían una contrapropuesta para exponer en esta reunión, Isael González, de la sección 7 de Chiapas, añadió con enojo: “No podríamos hablar de una contrapropuesta si antes no se castiga a los autores materiales e intelectuales que agredieron a los compañeros de Guerrero y también a los compañeros de la sección 7 de Chiapas”.
Y sentenció: “Debe renunciar alguien de la Secretaría de Seguridad Pública, si es de la Ciudad de México o del Gobierno Federal, por supuesto que debe presentar su renuncia, porque entonces, ¿de qué estamos hablando? De un gobierno de continuidad neoliberal que, por supuesto, no respeta la libre expresión. Tiene que haber una muestra de ellos de aplicar justicia en sus propios mandos, porque como lo dijo la compañera, alguien dio la orden de reprimir a personas que estábamos pacíficamente”.
El nuevo encuentro de la CNTE con el gobierno federal se da luego de que el miércoles 10, se reunieron durante siete horas, y no llegaron a acuerdos concretos. Días después, la presidenta Claudia Sheinbaum dijo desde la mañanera que, “por el momento” ya no había más reuniones con la disidencia y que en agosto próximo comenzará la consulta a los maestros “escuela por escuela” en el caso de la demanda de eliminación de la Unidad del Sistema para la Carrera de Maestras y Maestros (USICAMM).

