Con 12 mil 818 votos a favor, los maestros de la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE-CNTE) acordaron levantar el paro indefinido que iniciaron el pasado 25 de mayo y, por consiguiente, se levanta el plantón en la Ciudad de México y la capital de Oaxaca.
La secretaria general de la Sección 22, Yenny Araceli Pérez Martínez, afirmó que terminar su jornada de lucha “no es una derrota”, sino que es una situación de reorganización y de suma de fuerza.
Luego de cuestionar a la presidenta Claudia Sheinbaum porque cambió su discurso de abrogar la Ley del ISSSTE y ahora está del lado de las Afores, insistió en que “el enemigo no está aquí, el enemigo es el Estado y que mientras tengamos eso muy presente, seguiremos en la lucha combatiente de la coordinadora”.
Argumentó que «la jornada de lucha de la CNTE, desde luego que marca una historia en el país donde un gobierno que lleva dos años y que prometió que abrogaría la Ley del ISSSTE, ahora en el poder cambia el discurso y no está de lado de los trabajadores, sino de lado de las Afores».
Sin embargo, dijo, “hemos sido noticia no solo nacional, sino internacional. Y de cierta manera se cumple con ese objetivo, de visibilizar que no hay un sistema de jubilación para todos los trabajadores del país. Y eso lo puso la CNTE sobre la mesa”.
Lo cierto es que en redes sociales circuló un documento fechado el 17 de junio que advertía que los más de 82 mil maestros regresarían a sus aulas el próximo lunes 22 de junio, ya que el gobierno federal otorgará un recurso económico al magisterio oaxaqueño para atender las necesidades educativas y combatir el rezago educativo en la entidad federativa con un presupuesto total equivalente al otorgado para el ciclo escolar 2025-2026.
Hizo hincapié que hoy las nuevas generaciones pueden decir que no hay alcances y que la lucha en las calles es lo que permite avanzar con sus demandas.
La Asamblea Estatal de la Sección 22 terminó a las 4 de la tarde con 38 minutos del día 19 de junio del 2026.
Nada se dijo del desalojo de los maestros en Mitla ni de la renuncia del secretario de Gobierno, Jesús Romero López, por alentar los grupos de choque para reprimir al magisterio.

