Durante la XLIII Reunión Plenaria de la Conferencia Permanente de Partidos Políticos de América Latina y el Caribe (Copppal), especialistas advirtieron sobre los riesgos en las democracias de América Latina, e incluso afirmaron que México ha dejado de tener democracia y pasó a un régimen híbrido.
El politólogo y abogado argentino Daniel Zovatto afirmó que en Latinoamérica ha existido fragilidad en las instituciones, lo que ha debilitado la vida democrática en esa región. Además, resaltó que en México ha dejado de haber democracia.
“Por otro lado, la fragilidad de las instituciones y a ello se suma un deterioro muy desigual, pero evidente en la calidad de la economía. Y en economía hay una heterogeneidad de situaciones, en la democracia también hay una heterogeneidad de situaciones. No todos los países están en la misma situación.
“Uruguay, que está por el rincón nórdico de América Latina una situación prácticamente especial, tiene la mejor calidad de democracia. Una de las mejores, también en algunos casos aparece Costa Rica y aparece Chile, yo ahí tengo mis dudas.
“Después tenemos democracias de medio o calidad baja, Argentina, Brasil, Colombia. Después tenemos ‘regímenes híbridos’, es decir, regímenes que no dejaron por completo de ser democracia, pero que muestran deterioros institucionales relevantes, uno de ellos Perú, otro de ellos, Paraguay, otro Honduras, otro de ellos, Guatemala, otro de ellos, México. Sí, México ha dejado de ser una democracia”, detalló.
El politólogo argentino destacó que existe entre los ciudadanos el voto de castigo, por lo que hay una tendencia en América Latina de votos por la derecha.
“Desde el año de 2018, el año 2023, como 16 elecciones consecutivas de votos de castigo… Desde el año 2023 a la fecha ha habido 16 elecciones, en 16 elecciones ganó el gobierno de derecha, particularmente movimientos de la de derecha, pero fuertemente el gobierno de derecha radical… Solamente la izquierda ganó en tres de esas 16”, dijo.
El politólogo dio un decálogo en el que detalló qué es lo que deben hacer los partidos políticos para dar resultados rápidos y tangibles, como recuperar empatía, capacidad de comunicación, formación de cuadros, presencia territorial y solidez programática.
Por su parte, la vicepresidenta de la Copppal, Dolores Gandulfo, señaló que los desafíos actuales de la democracia en América Latina, señalando que sigue usando categorías de hace décadas mientras la realidad y las expectativas han cambiado.
Gandulfo enfatizó que, aunque persisten elecciones y regímenes democráticos, hay un desencanto ciudadano creciente, no tanto con la democracia como valor, sino con su capacidad de mejorar la vida cotidiana.
Detalló que el problema es material: el voto persiste, pero la democracia pierde contenido social y eficacia, abriendo espacio a actores peligrosos y liderazgos autoritarios.
“La gente vota, pero no llega a fin de mes; la gente vota, pero tiene miedo a salir a la calle; la gente vota, pero no accede a una vivienda digna; la gente vota, pero siente que sus hijos van a vivir peor que ellos; la gente vota, pero no encuentra en la política una respuesta a la ansiedad, la precariedad y la incertidumbre.
“Entonces, el problema no es solamente institucional, es profundamente material. Cuando el estado pierde capacidad para garantizar seguridad, empleo, protección social, educación, salud, vivienda o estabilidad económica, la democracia empieza a vaciarse de contenido social. El voto permanece, pero se divide a la percepción de la política como herramienta transformadora de la realidad. Si una democracia que conserva procedimientos, pero pierde eficacia social, entra en una zona de riesgo, porque allí donde el estado no llega, otros ocupan su lugar.
“A veces aparece el crimen organizado como proveedor del orden, de recursos o de protección. A veces aparecen liderazgos mesiánicos que prometen resolver con formas simples algo que la democracia no puede resolver con derechos. A veces aparecen discursos que convierten frustración social en odio político, y todos ofrecen algo peligroso, certezas simples para sociedades atravesadas por incertidumbres profundas”, explicó.

