En el Pleno de la Cámara de Diputados, legisladores oficialistas aprobaron en lo general la reforma que prohíbe la doble nacionalidad a quienes busquen contender electoralmente por la presidencia de la República o una gubernatura.
Con 344 votos a favor, 116 en contra y una abstención, los partidos de la Cuarta Transformación aprobaron la reforma enviada por la presidenta Claudia Sheinbaum.
La iniciativa establece que, en los cargos de presidente de la República, gobernador y jefe de Gobierno de la Ciudad de México, se requerirá ser ciudadana o ciudadano mexicano por nacimiento y no tener ni adquirir otra nacionalidad.
La reforma también fija que quien ejerza el cargo no podrá adquirir ni solicitar otra nacionalidad, ni invocar ante autoridad extranjera una nacionalidad distinta de la mexicana. La nueva norma se aplicará para el proceso electoral correspondiente al año 2028.
La reforma se discutirá en lo particular con 226 reservas que presentarán 65 oradores. Posteriormente se enviará al Senado, donde se prevé que se discuta la próxima semana
Los legisladores de oposición se mantuvieron en contra de la reforma. Afirmaron que con el pretexto de la defensa de la soberanía se busca poner candados para quienes por derecho tienen dos nacionalidades.
Además, argumentaron que la defensa de la soberanía no se logra limitando cargos de elección, sino responsabilizando a los que ya tienen uno.
El diputado del PAN, Germán Martínez, resaltó que la soberanía no se defiende limitando a quién ocupa los cargos, sino responsabilizando a los que ya tienen uno.
Planteó que la única soberanía defendible es la democrática, que se protege con instituciones sólidas y Estado de derecho; todo lo demás, dijo, es demagogia, complicidad, corrupción, usurpación y mentiras.
“El comandante supremo no debe tener dos banderas, cierto. Muchos de Morena tienen la Bandera de México en el suelo y ondean orgullosos la bandera de los cárteles criminales. Defender a Rocha Moya es escupir a la bandera, a la soberanía y a nuestros soldados que veneran la bandera tricolor. Ustedes ondean la de la Familia Michoacana, la de las cuatro letras del Cártel Jalisco Nueva Generación, la de Los Zetas, esa es la bandera que protegen”, añadió.
Por su parte, el diputado del PRI, César Alejandro Domínguez Domínguez, afirmó que es falso el argumento para exigir la nacionalidad única a quienes aspiran a ser gobernadores, jefes de Gobierno y presidentes de la República, al pretender venderse como un blindaje a la soberanía frente a supuestas injerencias externas.
Explicó que en la Constitución ya se cuenta, en el artículo 32, con normas claras para el ejercicio de los derechos de quienes poseen otra nacionalidad y evitar un conflicto de interés en cargos reservados para los mexicanos.
“No presentan casos concretos en los cuales la doble nacionalidad genere este problema de deslealtad a la patria, ni presentan casos concretos donde el conflicto de interés de una persona que tiene doble nacionalidad haya afectado el ejercicio de algún gobierno.
“Buscan inhabilitar a opositores, evitar perfiles incómodos. Buscan, pues, acogerse a un término que les permita seguir delinquiendo, como lo están haciendo. Es inaceptable alterar el texto constitucional para saldar sus rencores, para seguir alimentando los odios que tienen hacia otras personas.
“Esta es una gran regresión en materia de derechos humanos, al elevar la doble nacionalidad a un motivo de sospecha o de exclusión pública, porque 43 millones de mexicanas y mexicanos residen en el extranjero por razones laborales, familiares o de vida, y cuentan con un segundo pasaporte. Y a ellos los están estigmatizando, diciéndoles desleales a la patria”, consideró.
