En fast track, el Congreso de Oaxaca aprueba la desaparición de poderes en Juchitán

Con 35 votos a favor y cero en contra, la aplanadora de Morena en el Congreso de Oaxaca encabezada por la diputada Tania Caballero Navarro, nuera del gobernador Salomón Jara Cruz, aprobó la desaparición de poderes en el municipio de Juchitán de Zaragoza, luego que el presidente municipal, Miguel Sánchez Altamirano “Quetu”, fue detenido por presuntos vínculos con el crimen organizado. 

A unas horas de que el gobernador solicitó al Congreso del estado la desaparición formal del Ayuntamiento de Juchitán de Zaragoza para “garantizar su funcionamiento, el orden, la seguridad y la paz de las familias del lugar”, la Legislatura local citó a una sesión extraordinaria y en menos de 20 minutos complacieron al Poder Ejecutivo para que designe a un comisionado provisional. 

La esposa de Shabin Jara, hijo de Salomón Jara, acató con prontitud la petición que hizo el gobernador dos días después de la captura del alcalde Miguel Sánchez Altamirano.

«Quetu» fue detenido el miércoles 23 como resultado de un operativo coordinado entre la Fiscalía de Oaxaca y grupos especiales de la Secretaría de Marina, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana del Gobierno de México, la Guardia Nacional, la Secretaría de la Defensa Nacional. 

Según las indagatorias, al edil emanado de las filas de Morena y a Carlos Alberto de la Paz “La Parka” están presuntamente vinculadas con la célula delictiva denominada “Los Cromos”, ligada al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), que opera en la región del Istmo de Tehuantepec y a la que se le atribuyen actividades ilícitas como narcomenudeo, extorsión, cobro de piso, homicidio, secuestro y portación ilegal de armas en distintos puntos de la región. 

Un día después fue detenido el excomisionado de la Policía Municipal de Juchitán, Jhon Keni Moreno Segura, por presuntamente encubrir y fomentar las actividades delictivas de «Los Cromos». 

Este viernes continuaron los operativos de las fuerzas federales y estatales, que tomaron la Comisaría de Seguridad Pública Municipal de Juchitán, desarmaron a la corporación y asumieron el control del Centro de Comando y Control. 

En un comunicado, el gobierno estatal confirmó el retiro de armamento a policías de Juchitán, que consiste en 28 armas largas y 27 cortas, y 2 mil 29 cartuchos útiles de diferentes calibres, el cual será custodiado en el Depósito General de Armamento de la Secretaría de Seguridad Pública.

En el mensaje en el que anunció la solicitud de desaparición de poderes en Juchitán, el gobernador afirmó que el único objetivo es preservar la gobernabilidad, garantizar la seguridad y dar certeza a las familias. 

Reiteró que seguirán estando presentes como Estado a través de las fuerzas de seguridad pública, y que en próximos días se reforzará e incrementará la presencia territorial, mediante un trabajo coordinado con el Gobierno Federal. 

Y remató con la frase: “Juchitán no está solo y no lo vamos a dejar solo”.