En México se crean leyes que ceden soberanía nacional.

Por Víctor Barrera

Uno de los argumentos más utilizados últimamente por el régimen de la auto llamada Cuarta Transformación, es defender la soberanía para evitar la subordinación de México ante nuestro vecino Estados Unidos.

Sin embargo, las estrategias que se han puesto en marcha dan como resultado todo lo contrario y pone en riesgo la soberanía total del país, ante un régimen que piensa que la soberanía significa únicamente defender a los suyos, aun cuando existan los indicios de que no actúan con probidad.

Nuestra economía sufre de grandes huecos financieros, que nos hacen difícil el obtener recursos suficientes para encender los motores que fortalezcan el crecimiento y nos estamos acostumbrando a ver crecimientos económicos de 2 por ciento, como el techo limite.

Llevamos siete años donde nuestra economía en promedio solo alcanza un crecimiento del 2.1 por ciento, pero si lo medimos de manera anual los crecimientos mayormente presentados son por debajo de ese porcentaje y nos hace totalmente dependientes de que un milagro suceda al exterior del país. Es decir, que los inversionistas vean a México como un lugar donde sus capitales estén seguros y ofrezcan plusvalías importantes.

Sin embargo, las modificaciones constitucionales que empiezan con iniciativas del poder Ejecutivo, y a pesar de que son claros ejemplos de que México cierra aún más sus puertas a los inversionistas extranjeros, son aprobadas, sin modificación alguna por la mayoría en el poder Legislativo que lo conforman Morena, PVEM y PT.

Estas modificaciones como la tan famosa reforma Judicial, ha llevado a propios y a extranjeros a aumentar su incertidumbre sobre invertir en México y es por eso que no entra más capital nuevo. Esto limita la inversión pública para desarrollar la infraestructura suficiente que genere más polos de desarrollo, crear empleos y evitar que sigan saliendo connacionales a otros países, por la falta de oportunidades o el incremento del mercado informal que hasta ahora lo ejerce el 55.4 por ciento de la Población Económicamente Activa y que resulta un foco amarillo para alcanzar crecimientos superiores al 2 por ciento.

Además, las decisiones políticas y no jurídicas de la Suprema Corte, hace pensar dos veces a los inversionistas para establecerse en México. Todo esto vulnera la soberanía nacional. Porque estamos a expensas de que extranjeros inviertan en México para detonar nuestro crecimiento económico. Ante la falta de estrategias para fortalecer nuestro propio crecimiento.

Otra incoativa recientemente aprobada por la mayoría para evitar que personas con doble nacionalidad puedan aspirar a la presidencia de la república, a ser gobernadores de los estados o jefe de gobierno de la CDMX, es otro claro ejemplo de que entregamos una parte de la soberbia a la injerencia extranjera, principalmente a Estados Unidos.

Porque esto se presenta cuando un político aspire a ser gobernador de un estado de la república pero que haya nacido con o haya adquirido una doble nacionalidad no lo podrá hacer.

El argumento de los integrantes de la 4T es evitar que una persona con, posibles, intereses enmarcados en otras naciones no será aceptado en estos
puestos públicos de elección popular. Pero recordemos que la clase política mexicana, la empresarial y hasta la deportiva cuenta con muchos personajes que tienen esta situación, lo que significará que no podrán participar en comicios federales o locales en México.

Esto pone a Estado Unidos, uno de los principales países que tiene a mexicanos con doble nacionalidad, ser un factor determinante para otorgar o no la renuncia de su nacionalidad a gente que aspiren a ser gobernadores o presidentes de México. Esto es, deja en manos de otro país aprobar quien puede ser candidato o no en nuestro país al otorgarle a tiempo la renuncia de su nacionalidad.

Son solo dos ejemplos que muestran como este régimen de la 4T realiza modificaciones constitucionales más basadas en ocurrencias que en un análisis serio y profundo de las cosas. Pero lo más grave es que terminan cediendo nuestra soberanía a extranjeros.