La inflaicón en México se aceleró en septiembre menos de lo previsto, respaldando la actual pausa del banco central en las alzas de las tasas de interés a la espera de mayor claridad sobre las perspectivas de los precios.
Los precios al consumidor subieron un 3.45 por ciento en septiembre frente al mismo mes del año anterior, informó el jueves el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). La cifra se ubicó ligeramente por debajo de la mediana del 3.47 por ciento según las estimaciones de los analistas encuestados por Bloomberg y fue mayor que el 3.26 por ciento registrado en agosto.
La inflación subyacente, que excluye los vlolátiles precios de los alimentos y los combustibles, disminuyó al 3.75 por ciento interanual. El indicador, seguido de cerca, se ubicó ligeramente por debajo de la mediana del 3,78 por ciento según las estimaciones de analistas y del 3.88 por ciento registrado en agosto. El banco central tiene una meta de inflación del 3 por ciento, con un margen de un punto porcentual.
Entre los productos y servicos ue bajaron de precio durante septiembre destacan la papa y otros tubérculos, con una disminución mensual de 13.92 por ciento, así como los servicios profesionales, cuyos precios cayeron 16.44 por ciento. También se registraron reducciones en los paquetes de internet, telefonía y televisión de paga, con una variación de -2.06 por ciento, y en el aguacate, que presentó una baja de 8.11 por ciento.
Otros productos y servicios que reportaron descensos fueron la naranja, con una reducción de 5.65 por ciento; el tequila, con 2.62 por ciento; los suavizantes y limpiadores, con 1.30 por ciento; el servicio de internet, con 1.38 por ciento; los productos para el cabello, con 0.78 por ciento, y los automóviles, cuyos precios disminuyeron 0.29 por ciento en el mes.
Banxico, como se conoce al banco central de México, dejó el mes pasado la tasa de interés de referencia sin cambios en 6.5 por ciento por tercera reunión consecutiva y las autoridades eliminaron la orientación previa que sugería que probablemente la mantendrían estable en el futuro. La próxima decisión de tasas se anunciará el 5 de noviembre.
Las próximas decisiones de política monetaria dependerán de la evolución de las condiciones económicas, incluido el traspaso de las variaciones del tipo de cambio a los precios al consumidor, el grado de holgura de la economía y las expectativas de inflación, dijo en una entrevista reciente la gobernadora de Banxico, Victoria Rodríguez.
“Nuestro pronóstico publicado se mantiene con la anticipación de un descenso gradual de la inflación a la meta”, dijo Rodríguez. “Sin duda nuestra postura ha sido y seguirá siendo congruente en ese sentido”.
Agregó que, aunque la Reserva Federal ha ajustado recientemente su tasa de política monetaria, las decisiones de Estados Unidos no determinarán la política monetaria de México y no debe esperarse que Banxico modifique “mecánicamente” su tasa en respuesta.

