Millonario fraude bancario sacude a CONCANACO; cámaras exigen revisar responsabilidad del Presidente y el Tesorero

Millonario fraude bancario sacude a CONCANACO; cámaras exigen revisar responsabilidad del Presidente y el Tesorero
La salida de recursos de la Confederación abre cuestionamientos sobre los controles financieros y las obligaciones de quienes debían vigilar y resguardar el patrimonio.

La revisión de responsabilidades podría escalar hasta la exigencia de renuncias.

Ciudad de México, a 20 de octubre de 2026.— El presunto fraude bancario millonario que afectó el patrimonio de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (CONCANACO SERVYTUR) coloca bajo escrutinio a su presidente, Octavio de la Torre de Stéffano y tesorero, Héctor Tejada Shaar ante las interrogantes sobre cómo se autorizaron las transferencias y qué mecanismos debían proteger los recursos de la organización.

De acuerdo con la versión pública de CONCANACO, el 17 de agosto de 2026, personas que se hicieron pasar por representantes de una autoridad federal engañaron telefónicamente a una colaboradora del área contable para que transfiriera dinero a cuentas de terceros.

La Confederación informó que presentó una denuncia ante la Fiscalía de la Ciudad de México y que la investigación continúa.
Sin embargo, esclarecer el engaño no resuelve todas las interrogantes sobre la operación, y es necesario determinar quién instruyó las transferencias, quién las autorizó, qué controles estaban vigentes y si se cumplieron las obligaciones de vigilancia y protección del patrimonio.

Los estatutos de la Confederación asignan al presidente funciones de supervisión de los gastos y al tesorero responsabilidades relacionadas con el resguardo de los fondos y la autorización de transferencias.
La revisión de su actuación deberá establecer si cumplieron esas obligaciones, sin anticipar responsabilidades que aún deben acreditarse y en caso de que los consejeros sean omisos también tendrán una responsabilidad.

La magnitud del caso sigue sin quedar plenamente establecida, falta precisar cuánto dinero fue transferido, qué cantidad se ha recuperado y cuál es la afectación neta a las finanzas de CONCANACO, datos fundamentales para evaluar el alcance del daño patrimonial.

El caso también abre la discusión sobre las consecuencias institucionales, y si se acreditan incumplimientos, podrían plantearse medidas de rendición de cuentas que alcancen a los principales responsables de la vigilancia financiera, incluida la exigencia de renuncias, siempre que así lo determinen las cámaras y conforme a los procedimientos aplicables.

Más allá de la denuncia, el esclarecimiento exige reconstruir la ruta del dinero, identificar las fallas de control y determinar las responsabilidades correspondientes. La transparencia sobre estos puntos será decisiva para establecer el alcance de la afectación y las consecuencias para la dirigencia de CONCANACO.

El verdadero escándalo no termina con el engaño telefónico ni con la denuncia ante la Fiscalía, la pregunta que sacude a CONCANACO es quién responde por el dinero que salió de sus cuentas, quién debía impedirlo y si quienes tenían la responsabilidad de proteger el patrimonio pueden seguir al frente sin rendir cuentas.

Cuando los recursos de una institución están en juego, las explicaciones no bastan, hacen falta resultados, responsabilidades y consecuencias