La dirigente de extrema derecha Marine Le Pen lanzó este domingo 25 de octubre su campaña para las elecciones presidenciales de Francia de 2027, con la promesa de reforzar la seguridad, endurecer las leyes migratorias y recuperar la autoridad del Estado, en medio de una ola de protestas por el alto costo de vida.
Ante unos 8,500 simpatizantes de Agrupación Nacional (RN), reunidos en la ciudad de Orléans, la política de 58 años presentó sus principales propuestas y criticó la respuesta del gobierno de Emmanuel Macron frente a los disturbios registrados durante las últimas semanas.
«Lo que proponemos para el país no es un regreso al pasado, sino el amanecer de una nueva era», afirmó Le Pen, mientras sus seguidores coreaban consignas de apoyo y exigían la dimisión de Macron.
La dirigente también defendió la preservación de la identidad cultural francesa, incluidos el idioma, las tradiciones y los valores nacionales.
«Queremos que Francia recupere su fuerza», declaró ante los asistentes, que respondieron con aplausos y banderas francesas.
El acto se celebró un día después de una nueva jornada de movilizaciones contra el encarecimiento de la vida, que reunió entre 410,000 y 800,000 personas en distintas ciudades del país, según los conteos del gobierno y los sindicatos, respectivamente.
Aunque gran parte de las marchas transcurrió pacíficamente, se registraron enfrentamientos y actos de vandalismo en algunas localidades.
El Ministerio del Interior francés informó de 1,314 detenciones durante las protestas del sábado, además de 53 integrantes de las fuerzas de seguridad heridos y 24 comercios saqueados.
Los incidentes se produjeron después de una semana de tensiones sociales que ha incrementado la presión sobre el gobierno de Macron.
Durante su discurso, Le Pen acusó al Ejecutivo de haber perdido autoridad y de mostrar debilidad frente a los actos violentos.
«¿Quién puede afirmar que existe un Estado de derecho cuando hordas vienen a saquear e incendiar nuestros edificios?», cuestionó.
«Vamos a restablecer el Estado de derecho», prometió.
La dirigente planteó además reforzar los controles fronterizos y modificar la política migratoria, tanto en Francia como en el ámbito de la Unión Europea.
«Restableceremos nuestras fronteras, una doble frontera: una francesa y otra europea», sostuvo.
También propuso endurecer las condiciones para adquirir la nacionalidad francesa.
«La nacionalidad francesa volverá a ser un privilegio que se hereda o se merece», añadió.
El lanzamiento de la campaña de Marine Le Pen se produjo en un contexto de descontento económico, movilizaciones sociales y fragmentación de las fuerzas políticas tradicionales.
Los sondeos recientes sitúan a la dirigente de Agrupación Nacional al frente de las preferencias para la primera vuelta presidencial, aunque la competencia por los siguientes lugares continúa abierta.
Macron no podrá buscar otro mandato consecutivo, por lo que las elecciones de 2027 definirán a su sucesor.
Entre los posibles adversarios de Le Pen figura Jean-Luc Mélenchon, dirigente de La Francia Insumisa, mientras que otras fuerzas de izquierda y centro buscan posicionarse en la contienda.
El congreso de Agrupación Nacional también contó con la participación de Jordan Bardella, presidente del partido, quien fue recibido con una ovación antes de la intervención de Le Pen.
Su discurso fue interrumpido brevemente por integrantes de una organización estudiantil judía, que desplegaron una pancarta relacionada con acusaciones de presuntos mensajes antisemitas atribuidos a Bardella durante su juventud.
El dirigente ha negado esos señalamientos.
El encuentro partidista estuvo acompañado de movilizaciones de organizaciones contrarias a Agrupación Nacional.
El sábado, entre 13,000 y 26,000 personas, según las autoridades y los organizadores, participaron en una manifestación en Orléans contra la extrema derecha.
Entre los asistentes se encontraba Antonine Rochet, una profesora de yoga de 35 años, quien expresó su preocupación por las posibles consecuencias de un triunfo de Agrupación Nacional.
«Uno de los riesgos de que Agrupación Nacional llegue al poder, más allá de sus políticas, es el clima que podría generar», declaró a la AFP.
«Si la extrema derecha llega al poder, tememos que la situación empeore mucho», añadió.
En contraste, simpatizantes de Le Pen manifestaron su respaldo a sus propuestas de seguridad y política económica.
Charlene Malingre, una de las asistentes al mitin, afirmó que la inseguridad constituye una de sus principales preocupaciones.
«Creo que Marine Le Pen puede salvar a Francia de la situación actual, sobre todo en lo que respecta a la economía, la seguridad y el mantenimiento del orden», sostuvo.
Además de reforzar las políticas de seguridad e inmigración, Le Pen ha planteado expulsiones de extranjeros bajo determinadas condiciones y una reforma constitucional mediante referéndum.
Sus propuestas también anticipan posibles tensiones con las instituciones de la Unión Europea, particularmente en asuntos relacionados con fronteras, soberanía y política migratoria.
Con las elecciones presidenciales previstas para 2027, Agrupación Nacional buscará ampliar su respaldo electoral en un escenario marcado por las dificultades económicas y las demandas sociales que han llevado nuevamente a cientos de miles de franceses a las calles.

