La policía de Irlanda del Norte condenó un ataque con coche bomba contra una comisaría como un intento de socavar el acuerdo de 1998 que trajo la paz a la región.
La bomba, fabricada a partir de un cilindro de gas comprimido, explotó mientras la policía evacuaba a residentes cercanos en Dunmurry, a las afueras de Belfast, el sábado por la noche, informó el subjefe de policía Bobby Singleton.
«Esto demuestra claramente que lo que a este tipo de artefacto quizá le faltó en términos de sofisticación y escala, lo compensó con creces con su imprudente imprevisibilidad», dijo Singleton a reporteros el domingo. «Que un artefacto como éste haya sido desplegado contra la policía y tan cerca del público es una idiotez. Es una locura absoluta».
El incidente ocurrió alrededor de las 10:30 de la noche después de que los atacantes detuvieron a un repartidor, colocaron una bomba casera en su vehículo y le ordenaron conducir hasta la comisaría, indicó Singleton.
Brendan Mullan, presidente de la Junta de Policía de Irlanda del Norte, señaló que el artefacto «fue desplegado para matar a agentes y causar el máximo daño en un ataque que estaba en el corazón de una zona residencial» .
«La gente habló cuando respaldó abrumadoramente los Acuerdos de Viernes Santo» en 1998, apuntó Mullan.
«Este tipo de actos de violencia no tienen cabida en una sociedad comprometida con la paz. Estamos unidos en la condena de los responsables de este terror, y en expresar apoyo al trabajo de los agentes y el personal de la policía».
Fue el segundo incidente en una comisaría en las últimas semanas.
La policía indicó el mes pasado que se había empleado una bomba casera «rudimentaria pero viable» en un intento de atacar otra comisaría policial en Lurgan, unos 32 kilómetros (20 millas) al suroeste de Dunmurry.
Según las autoridades, dos hombres enmascarados detuvieron a un repartidor, colocaron el artefacto en el maletero de su auto y le obligaron a punta de pistola a llevarlo hasta la comisaría. La policía hizo una explosión controlada después de que se evacuaran unas 100 viviendas.
La policía señaló que era probable que el ataque en Lurgan fuera obra por grupos republicanos disidentes en un «patético intento de seguir siendo relevantes y provocar miedo».
Los Acuerdos de Viernes Santo de 1998 pusieron fin en gran medida a décadas de violencia entre grupos republicanos opuestos al dominio británico y quienes quieren mantener los vínculos de la región con el Reino Unido. Los grupos disidentes que se oponen al proceso de paz aún realizan ataques esporádicos.

