Por insultos, iraníes no estuvieron en congreso de FIFA de Vancouver

La Federación Iraní de Futbol canceló su asistencia al congreso de la FIFA en Vancouver, Canadá, a celebrarse hoy, debido a un “insulto” proferido por un policía de migración en el aeropuerto de Toronto.

El presidente de la federación, Mehdi Taj; el secretario general, Hedayat Mombeini, y su adjunto, Hamed Momeni, llegaron el martes con visados para participar tanto en los congresos de la Confederación de Asia, que se realizó antier, y el anual de la FIFA. No obstante, debieron retirarse de manera in-mediata de Canadá.

La agencia de noticias iraní Tasnim reportó que un “comportamiento inadecuado de funcionarios de migración” de Canadá fue la causa de que Irán se retirará del país norteamericano y no pudiera participar en ambas reuniones.

Tasnim informó que las autoridades de la FIFA se habían puesto en contacto con los iraníes para expresar su pesar por el incidente y les habían comunicado que Gianni Infantino, presidente del organismo rector del futbol mundial, organizaría una reunión con ellos en la sede de la entidad.

La FIFA no respondió a una solicitud de comentarios de Reuters. Una fuente del congreso de la FIFA dijo a Reuters que el organismo había enviado a un representante para mediar en Toronto, pero que sus esfuerzos fueron en vano.

El ministro de Seguridad Pública de Canadá, Gary Anandasangaree, afirmó que no podía hablar de casos concretos debido a la legislación sobre privacidad, pero que los miembros de los Guardianes de la Revolución no eran bienvenidos en Canadá, en alusión a Mehdi Taj, quien fue parte de ese grupo militar.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, declaró la semana pasada que Washington no tenía objeciones a que los jugadores iraníes participaran en el Mundial, pero añadió que no se autorizaría la entrada a personas vinculadas con los Guardianes de la Revolución.

El incidente pone de relieve los obstáculos prácticos y políticos que rodean la participación de Irán en la Copa, el tema más delicado en la agenda de la FIFA desde que Estados Unidos e Israel iniciaron a finales de febrero una guerra en contra del país asiático.

La clasificación de Irán no ha eliminado los obstáculos relacionados con los viajes, los visados y la seguridad en un torneo que se celebra en tres países.

Aunque la FIFA ha insistido en que los partidos se celebrarán según lo previsto, la retirada de la delegación aumenta las dudas sobre si los jugadores, los oficiales y los aficionados iraníes podrán cruzar libremente las fronteras durante el torneo.