En política se debe privilegiar el diálogo, los acuerdos y la búsqueda de soluciones, en lugar de la represión, afirmó la diputada zacatecana Noemí Luna, al llamar al gobernador David Monreal y al secretario general de Gobierno a no utilizar nunca más la fuerza pública contra la población que ejerce su derecho a la libre manifestación pacífica.
Como representante popular de las y los zacatecanos en la Cámara de Diputados, exigió diálogo, respeto pleno a los derechos humanos de quienes se manifiestan y una investigación objetiva y transparente sobre las detenciones arbitrarias ocurridas durante el operativo policial del sábado 9 de mayo en contra de los campesinos.
En ese contexto, la también vicecoordinadora del Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional (GPPAN) enfatizó su solidaridad y respeto con los productores zacatecanos, y recordó que en el Poder Legislativo federal ha presentado cuatro exhortos para exigir que los gobiernos federal y estatal den soluciones reales al campo y dejen de engañarlos.
Noemí Luna lamentó que el sello del gobierno estatal de David Monreal sea la represión y, como ejemplo, refirió que, en los más de cuatro años de su administración, en al menos tres ocasiones se han registrado agresiones institucionales en contra de ciudadanos inconformes que exigen atención a las problemáticas sociales que sufre Zacatecas.
La más reciente represión policial fue en contra de los campesinos que exigían a las autoridades el cumplimiento de acuerdos, como la ampliación en las toneladas de acopio de frijol, el combate al coyotaje y el respeto al Precio de Garantía, explicó la legisladora panista.
Recordó que otros hechos lamentables de agresión del gobierno se registraron el 8 de marzo de 2024, cuando mujeres que se manifestaban pacíficamente en Plaza de Armas fueron reprimidas por exigir un alto a los feminicidios y a las violaciones de derechos humanos. Hubo detenciones arbitrarias, denuncias de abuso policial y múltiples actos de violencia.
Un episodio más de abuso de las autoridades tuvo lugar en septiembre de 2025, cuando integrantes del colectivo Sangre de mi Sangre fueron agredidas en el momento en que colocaban un tejido rojo para visibilizar la tragedia de las desapariciones que lastiman a miles de familias zacatecanas. La FRIZ retiró el símbolo de la protesta, jaloneó a las manifestantes y dejó claro que la respuesta gubernamental es la fuerza, concluyó.

