La titular de la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México (CDHCM), Dolores González Saravia, reconoció que, en el marco de la inauguración del Mundial, colisionó el derecho a la manifestación de las familias buscadoras con el derecho de los aficionados a llegar al Estadio Ciudad de México.
Durante la protesta que los buscadores encabezaron en el perímetro de última milla alrededor del Coloso de Santa Úrsula, la ombudsperson dijo:
“Entendemos que es lo que se ha estado planteando, como una especie de diferencia de derechos o encuentro de derechos distintos”.
En entrevista con Proceso aceptó que ha sido difícil la mediación: “Ha sido muy complejo porque son derechos que chocan, bueno, colisionan de alguna manera”.
Por un lado, las familias buscadoras llegaron a la estación Textitlán, del Tren Ligero, desde las primeras horas de este 11 de junio para intentar acercarse al estadio y visibilizar sus reclamos en el contexto del Mundial.
Por otro lado, elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) formaron un cerco para impedir su paso y al mismo tiempo garantizar el avance de los aficionados.
“Lo que se ha planteado es que se traten de armonizar al máximo las condiciones para que ambos derechos se permitan, es decir, que la protesta pueda estar, visibilizarse, hacer públicas sus agendas, y al mismo tiempo las personas puedan transitar, las personas que van al estadio puedan hacerlo”, agregó.
Al cierre de esta publicación, decenas de familias buscadoras provenientes de toda la República Mexicana sostienen una protesta sobre la calzada de Tlalpan.

